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Los investigadores no creen que la muerte de Blanca Fernández Ochoa fuera accidental

Estaba en el Colladito del Rey, en la ascensión a La Peñota, a ocho kilómetros del lugar donde aparcó su coche. Su muerte no parece accidental

  • Los investigadores no creen que la muerte de Blanca Fernández Ochoa fuera accidental

Tiempo de lectura 8 min.

05 de septiembre de 2019. 14:26h

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Laura L. ÁlvarezJ.M.Zuloaga Madrid. 4/9/2019

Los peores presagios se confirmaron. El cuerpo de Blanca Fernández Ochoa, de 56 años, fue encontrado ayer sin vida después de once días desaparecida y cuatro de intensa búsqueda por el valle de la Fuenfría, en la madrileña Sierra de Guadarrama. Fue un sargento del Servicio Cinológico Central de la Guardia Civil, con su perra Xena, un pastor alemán de tres años, quienes encontraron el cadáver a unos metros fuera de un sendero que cruza el llamado Colladito del Rey, a 1.614 metros de altura, cerca del pico de La Peñota (1.946 metros). Fue Xena la que se «alteró» en esa zona y su dueño dejó que siguiera libremente su olfato, a pesar de que está especializado en detectar droga: efectivamente, le llevó hasta Blanca.

El hallazgo se produjo a eso de las 12:30 horas del mediodía en esta zona, situada a unas dos horas largas andando desde el aparcamiento de Las Dehesas, donde Blanca dejó su Mercedes. Aunque sí estaba dentro del radio de búsqueda, lo cierto es que no era el lugar en el que se había hecho más hincapié. En teoría, alguno de los grupos de voluntarios sí habían tomado estos días una ruta que llegaba hasta la Peñota, pero puede que no se avistara a simple vista el cuerpo. En cuanto comunicaron el hallazgo, se dirigieron hacia el lugar los agentes de Policía Judicial y Científica de la Policía Nacional. Estos últimos fueron los encargados de recoger todo tipo de vestigios alrededor del cuerpo.El cadáver presentaba signos de llevar «varios días» fallecido, posiblemente en una fecha muy cercana a la que desapareció, según fuentes de la investigación. Al principio trascendió que podía presentar un traumatismo craneal pero se debería a que la impresión visual hablaría de un cuerpo en avanzado estado de descomposición, algo lógico teniendo en cuenta la antidad de días que lleva a la intemperie con jornadas, además, de temperaturas elevadas. Desde la investigación descartan que la muerte de Blanca se deba a una caída porque no hay «elementos de riesgo» en un radio razonablemente cercano. Tras la autorización del levantamiento del cadáver por parte del titular del Juzgado de Instrucción de Villalba, el cuerpo fue trasladado en helicóptero de Policía Nacional hasta el campo de fútbol de Cercedilla y, desde ahí, por carretera hasta el Instituto Anatómico Forense de Ciudad Universitaria, donde le practicarán la autopsia que arrojará más luz sobre las circunstancias del fallecimiento. Aunque el informe preliminar de la autopsia podría estar hoy, tendrán que enviar muestras a Toxicología para analizar en sangre posibles restos de cualquier tipo de sustancia.

Aunque todo parece indicar que se trata de la medallista olímpica, Adrián Federigui, el cuñado de la deportista, explicó ayer por la tarde que ningún miembro de la familia había confirmado nada y que serán las pruebas de ADN las que lo confirmarán. No obstante, desde la investigación, sostienen que la familia sí ha reconocido alguna prenda de ropa y calzado de la mujer. «Aparentemente será Blanca, todos los indicios que hay dicen eso. Lamentamos que esto haya acabado así, pero, de ser ella, al menos está en la montaña que ella amaba», dijo antes de regresar a la planta superior de «Casa Cirilo», punto de encuentro de la familia en esos primeros momentos tan duros. En el dispositivo de búsqueda han trabajado intensamente 300 profesionales de Policía, Guardia Civil y bomberos de la Comunidad de Madrid especialistas en montaña (Gera). Guías caninos, caballería, UIP, helicópteros, Greim, Geos ... Desde el domingo por la mañana, cuando el hermano de la fallecida encontró su coche aparcado en Las Dehesas, se montó un operativo de búsqueda por la zona que se intensificó el lunes y el martes. Hasta se habían incorporado drones para no dejar ningún recoveco sin mirar, pero lo cierto es que estaban muy centrados en la zona de Siete Picos. Según explicó la hermana de la esquiadora era ahí donde «sentía» que podía estar su hermana porque era «la montaña preferida de la familia». Se peinaron las siete cimas hasta rapelando pero ni rastro de Blanca: estaba justo al otro extremo del mapa del Valle de la Fuenfría. Fue la mañana de ayer cuando un vecino de Cercedilla se acercó al puesto de mando para comunicar que había visto a Blanca el día de su desaparición y que le había comunicado que se iba a hacer la Peñota. Por eso, un equipo de profesionales pensaba ir la tarde de ayer a comprobar esta montaña, pero el hallazgo se produjo antes.

A la medallista olímpica se le perdió la pista el 23 de agosto. Denunciaron su desaparición en el puesto de la Guardia Civil de Las Rozas cuatro días después de desaparecer porque había comunicado que se iba a ir al norte a «desconectar». Blanca había vendido su vivienda y, aunque tenía la custodia de sus hijos, éstos (Olivia y David) vivían con su padre en Pozuelo. Ella llevaba unos meses viviendo con su hermana Lola y su cuñado. Para la Policía no ha sido fácil reconstruir sus últimas horas antes de desaparecer porque no solía llevar móvil encima. Del análisis del mismo no se desprendió gran cosa: que había estado buscando casas rurales en Asturias y Soria, pero no contactó con ninguna y que miró por Google un saco de dormir. Tenía desactivada la geolocalización y tampoco solía llevarlo encima. De hecho, salió al monte sin él.

En su coche los agentes solo encontraron su DNI, el carné de conducir y un monedero con 15 euros en monedas, además de unas chanclas que se ponía para no conducir con las botas de montaña.

Una de las rutas más populares en la Sierra

Ni el Poyal de las Vacas, ni Majalasna ni la zona de miradores. La palabra clave era «Peñota». Estos días, investigadores y familia de la deportista no paraban de darle vueltas e intentaban ponerse en la cabeza de la mujer para tratar de descubrir qué dichosa ruta eligió y, por tanto, que dirección tomó el día que decidió salir a caminar por última vez. Era la de La Peñota y sí se lo había dicho a un vecino. Se trata de una montaña situada en la zona suroeste del Valle de la Fuenfría. La cima no llega a los 2.000 metros y, aunque tiene tramos más complejos a medida que vas ganando altura, es una de las rutas más populares para hacer desde Cercedilla porque se puede comenzar casi desde la estación de Renfe. Eso sí, la mayoría no la hacen con intención de hacer cima y por el camino hay muchos lugares para terminar ruta. Se desconoce por ahora si Blanca se dirigía hacia la cima, regresaba de ella cuando pudo accidentarse, se quedó en el lugar donde estaba su cuerpo o fue arrastrado hasta allí por una corriente. Y es que el cadáver fue encontrado a «mitad de camino», en el Colladito del Rey, un collado situado a 1.614 metros. Los «héroes» del hallazgo fueron el sargento Francisco Borreguero, del Servicio Cinológico Central de la Guardia Civil y su perrita Xena. Es una pastor alemán de tres años y que ayer no estaban de servicio.

Ernesto Montes, última pareja de Blanca, ha participado estos días en la búsqueda

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