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La dureza del triatlón olímpico en un vídeo: el campeón tiene que cortar su celebración para vomitar

El noruego Kristian Blummenfelt se impuso en unas condiciones de calor y humedad brutales

Kristian Blummenfelt es ayudado, después de proclamarse campeón olímpico de triatlón, por un voluntario y por Hayden Wilde, que fue tercero
Kristian Blummenfelt es ayudado, después de proclamarse campeón olímpico de triatlón, por un voluntario y por Hayden Wilde, que fue terceroWU HONGEFE

El noruego Kristian Blummenfelt ganó el triatlón olímpico con una exhibición en la carrera a pie, dando un palo al británico Yee y al neozelandés Hayden Wilde en el último tramo. Un triatlón en unos Juegos ya es una prueba de por sí dura: es nadar 1.500 metros, montar en bicicleta 40 kilómetros y después correr diez más, todo lo más rápido posible. A eso se unieron las condiciones de calor y humedad que lo hicieron insoportable, pese a empezar a las 6:30 de la mañana en Japón. En cada avituallamiento, las botellas de agua se multiplicaban para beber y bajar la temperatura del cuerpo. Incluso se las pasaban entre rivales. La dureza se vio reflejada además en el final: Blummenfelt apretó y ganó. Entró a la meta como loco, cogió el cartel, se tiró al suelo, se agarraba la cabeza, no se lo creía... Pero el momento de euforia se vio interrumpido por el malestar corporal. Se puso de rodillas y vomitó. Tuvo que ser ayudado por un voluntario y por Hayden Wilde para ponerse de pie.