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Los tenistas explotan por el calor: “Si muero, ¿serás el responsable?”

Se quejan de las condiciones extremas en las que se juega en Tokio 2020

Daniil Medvedev es atendido por los médicos.
Daniil Medvedev es atendido por los médicos. RUNGROJ YONGRIT EFE

Las condiciones de calor extremo en las que se está disputando el torneo de tenis en los Juegos de Tokio 2020 ha provocado la reacción de los jugadores, que han expresado su malestar por el riesgo que están asumiendo. Este miércoles, en el Ariake Tennis Park se registró una temperatura de 31º, con una humedad del 65% y una sensación térmica de 40º.

En un momento del partido entre el ruso Daniil Medvedev y el italiano Fabio Fognini, el juez de silla Carlos Ramos preguntó a Medvedev si podía continuar y la respuesta del ruso fue contundente: “Puedo terminar el partido, pero puedo morir. Si muero, ¿vas a ser tú el responsable?”. Después, Medvedev dijo que sentía “oscuridad” en su vista. “No sabía qué hacer para sentirme mejor. Estaba preparado para caerme en la pista”, añadió.

Muy crítico se mostró también el argentino Diego Schwartzman, que perdió contra el ruso Karen Khachanov por 6-1, 2-6 y 6-1. “Fue una batalla para ver quién era capaz de resistir más. Después de 10 ó 12 golpes de fondo éramos como The Walking Dead, dijo Schwartzman, en referencia a la popular serie de televisión.

“Es dificil jugar así. No sé cuántos grados hará, pero la sensación es de 40. Es una locura que nos manden a jugar a las 12 del mediodía con más de 40 grados de calor. Que tres personas que están bajo un aire acondicionado decidan que tenemos que jugar así es una locura. Están sentados en los sillones y después vienen cuando terminan los partidos con gafas de sol”, dijo en la zona mixta después de su partido contra Khachanov.

Este mismo miércoles, la española Paula Badosa tuvo que abandonar en silla de ruedas su partido contra la checa Marketa Vondrousova afectada por el excesivo calor. Después de perder el primer set por 6-3, Badosa se sintió indispuesta y pidió asistencia médica. Varios asistentes le pusieron bolsas de hielo en el cuello, pero la jugadora española, con la cabeza apoyada en las manos, no logró reponerse y decidió abandonar.