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Rafa Mir lleva a España a luchar por las medallas

El “9″ de la Roja marcó un gol increíble para forzar la prórroga y completó la goleada con dos goles más en el tiempo añadido

Rafa Mir celebra con Oyarzabal el quinto gol de España
Rafa Mir celebra con Oyarzabal el quinto gol de EspañaAMR ABDALLAH DALSHREUTERS

Rafa Mir entró en el campo sin tiempo para nada, con España a punto de preparar el viaje de regreso desde Tokio y acabó convertido en el héroe del partido después de marcar tres goles y de clasificar a España para semifinales, a un paso de las medallas. Costa de Marfil acababa de adelantarse cuando De la Fuente recurrió a él en el tiempo añadido de la segunda parte y él solo acabó con el problema de gol que arrastra la selección. Marcó el que forzó la prórroga y añadió dos más en el tiempo extra.

Mir ha sido sólo un recurso en las segundas partes, pero siempre ha aportado soluciones cuando estaba en el campo. Le faltaba el gol, aunque él lo había buscado en los pocos minutos que había tenido. Y de repente, en un partido, él solo marcó marcó más goles de los que había conseguido la selección en los tres anteriores.

A España se le acumularon las desgracias en un solo minuto. Se habían jugado diez del partido cuando Óscar Mingueza quedó tirado en el suelo al resentirse de la lesión muscular que sufrió contra Egipto en el debut de la selección en los Juegos Olímpicos. Sus compañeros intentaban consolarlo mientras él se tapaba la cara con la camiseta. Entró Vallejo en su lugar y en el córner siguiente Bailly se coló entre Eric García y Pau Torres para rematar el primer gol del partido.

Todo estaba en contra desde el comienzo para la selección española y su juego no tenía la fluidez necesaria para hacer daño a los marfileños. Pero no perdió la cabeza ni el estilo y poco a poco, tocando la pelota y buscando las entradas por los laterales, se fue acercando a la portería de Costa de Marfil.

Una jugada que tejieron entre los tres futbolistas de la Real, Zubimendi, Merino y Oyarzabal, terminó con un disparo alto de Merino, pero sirvió para avisar de que España no se rendía, de que no iba a renunciar a nada. Siguió jugando y en un pase de Merino al área, Dani Olmo supo interpretar perfectamente el movimiento del defensa marfileño. En lugar de ir a pelear el remate se quedó esperando la cesión al portero y metió la pierna en el momento justo para marcar el gol del empate.

El jugador del Leipzig era el más activo en el remate. Lo intentó varias veces, con fortuna desigual, pero sí obligó al guardameta de Costa de Marfil a hacerse notar.

España se vio por delante en el marcador poco antes del descanso en otra jugada bien construida desde atrás. Pau Torres, fundamental para sacar la pelota jugada desde atrás, mandó un pase a la espalda de la defensa para la entrada de Miranda por la izquierda. El centro del lateral lo remató Oyarzabal de primeras, pero el VAR enfrió la ilusión de los jugadores españoles al anular el gol por posición adelantada.

Por unos centímetros España no llegaba al descanso por delante en el marcador, pero el tanto de Dani Olmo había reforzado su mando en el partido y así continuó. Sin embargo, las ocasiones más claras eran para Costa de Marfil, a pesar de que su estrella, el milanista Kessié, apenas tenía oportunidades para lucirse. Pero siempre se encontraron con Unai Simón. El guardameta español sólo se vio superado por el disparo de Gradel en los instantes finales de partido. Vallejo fue a tapar, pero lo que hizo fue desviar lo justo la pelota para que no llegara Unai. El capitán de Costa de Marfil, un veterano de 33 años que juega en Turquía, parecía liquidar a España sin posibilidad de reacción.

Quedaba sólo el tiempo de prolongación por delante, pero De la Fuente, en lugar de lamentarse, metió a Rafa Mir en el campo. El delantero centro de la Roja, una especie única, marcó en el primer remate que tuvo. Los centrales marfileños se enredaron al intentar despejar un centro que llegaba por arriba y Mir aprovechó el descontrol y la pelota que había quedado suelta en el área para marcar el empate cuando el partido ya casi se daba por perdido.

A la prórroga llegaron derrotados anímicamente los africanos y el penalti incomprensible que cometió Bailly fue la oportunidad que encontró España para ponerse por delante. Oyarzabal, que no había estado muy afortunado en las entregas ni en el remate, asumió la responsabilidad y marcó el tercero.

Con Costa de Marfil derrotada sólo quedaba tiempo para las carreras de Bryan Gil y para la exhibición en el remate de Rafa Mir. Marcó dos goles el murciano en los últimos minutos para despejar las dudas. El primero, en un disparo sin apenas espacio desde el costado derecho; el segundo, después de una asistencia de Oyarzabal.