La hazaña española en 400 vallas

El pamplonés borró de las listas el récord más viejo de España con un tiempo de 48.87 en la primera semifinal olímpica, aunque no pudo meterse en la final.

El pamplonés, subcampeón de Europa de 400 metros vallas, borró de las listas el récord más viejo de España con un tiempo de 48.87 en la primera semifinal olímpica, aunque no pudo meterse en la final.

Antes de que Orlando Ortega conquistara la plata en los 110 vallas, un mocetón navarro de Barañain, Sergio Fernández, 23 años, 1,88 de estatura, rozó la gesta después de conseguir una hazaña. Se quedó a dos décimas de entrar en la final de 400 vallas; pero derribó el muro que levantó José Alonso Valero en aquella final de Roma, en 1987, cuando paró el cronómetro en 49 segundos exactos. Desde entonces, 29 años ha, pervivía esta marca de aspecto perenne.

Sergio corrió por la calle 1, que no es mejor que la ya famosa 8, la que ha servido al surafricano Van Niekerk (43.03) para batir el récord de Michael Johnson (43.18) en los 400. La zancada encuentra más dificultad en la 1 que en cualquier otra calle. A Sergio poco le importa y así lo manifestaba antes de la hazaña. «También sé correr por ahí», decía. Cuando supo que no entraba en la final, mostró su descontento: «No he venido hasta aquí sólo para batir el récord de España. Quería haber llegado más lejos». Ambición.

Su tiempo fue 48.87, para enmarcarlo; mas insuficiente para dar el salto cualitativo que se había propuesto. El primero fue Kerron Clement, de Estados Unidos (48.21), plata en los Juegos de Pekín; el que se llevó su premio, Boniface Mucheru, de Kenia, 48.85. Lo mejor de todo es que en en un día el atletismo español daba un salto de calidad y Sergio Fernández se convertía en la gran revelación con una marca que ya había «anunciado» hace semanas: el 29 de junio, en Madrid, había corrido en 49.02

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