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La primera deportista Princesa de Asturias del Deporte en diez años

Lindsey Vonn, la mejor esquiadora de la historia, ejemplo de superación tras muchas lesiones, gana el premio Princesa de Asturias de los Deportes.

  • La primera deportista Princesa de Asturias del Deporte en diez años
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

16 de mayo de 2019. 00:42h

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Francisco Martínez Madrid. 16/5/2019

La ganadora del Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2019 es la ex esquiadora estadounidense Lindsey Vonn. «Por su extraordinaria aportación al mundo del deporte, por su capacidad de superación ante la adversidad y por su compromiso con las generaciones futuras», aseguró Abel Antón, presidente del jurado. El premio va por fin a una mujer, después de que en las últimas nueve ediciones hubieran ganado hombres o competiciones, como el maratón de Nueva York. La última que lo había conquistado fue la pertiguista Yelena Isinbayeva en 2009. En la lista de ganadoras también figuran las tenistas Steffi Graf (1999), Arantxa Sánchez Vicario (1998), Martina Navratilova (1994) y la atleta Hassiba Boulmerca (1995). Era una buena oportunidad para valorar el deporte femenino, pero no porque sí, sino por merecimiento, y Lindsey Vonn da con el perfil perfecto. Un galardón muchas veces criticado por no saberse el criterio exacto de elección ha dado esta vez con una vencedora que cumple todos los requisitos. Vonn es considerada la mejor esquiadora de la historia, con 82 victorias en la Copa del Mundo, ocho medallas en Campeonatos del Mundo (dos oros, tres platas y tres bronces) y tres en Juegos Olímpicos (un oro y dos bronces). Su carrera es también un ejemplo de que caer es sólo la excusa para volver a levantarse. Porque no todo le ha ido de cara sobre los esquís. La vida de la que era considerada la reina de la nieve, una mujer que cautivaba con su sonrisa, cambió en 2013 por una caída que le destrozó la rodilla derecha. Quien más, quien menos dudaba de que pudiera volver a competir. Ella no. A través de las redes sociales mostró cómo iba su recuperación, estaba dispuesta a llegar a los Juegos Olímpicos de Sochi 2014, pero no lo consiguió porque en un entrenamiento se volvió a romper el ligamento cruzado anterior de la rodilla. Parecía el fin. No lo fue. Esta vez decidió buscar «ayuda» y adoptó un perro llamado Leo, que también tenía problemas en la rodilla porque le había atropellado un coche. Juntos superarían sus problemas, y Vonn no tardó en volver a ganar la Copa del Mundo.

También sumó una nueva medalla olímpica, pero de bronce, en Pyeongchang 2018. En esa cita, otra perra suya fue protagonista, Lucy, ya que la acompañó a Corea e incluso fue objeto de algún meme del equipo estadounidense. En medio, Vonn sufrió otra caída fea, como demuestra la gran cicatriz que tiene en el codo derecho. El pasado febrero puso fin a su carrera, después de sumar un nuevo tercer puesto en el Mundial. «Ya no puedo más», dijo. Y se convirtió en una aspirante ideal para el Princesa de Asturias, ya que aparte de todos sus méritos podría estar presente en la gala de entrega de premios en Oviedo, que se celebra en octubre. La doble campeona olímpica de vela Theresa Zabell fue quien presentó la candidatura, teniendo en cuenta además de su capacidad para deslizarse por la nieve a 150 km/h, la labor social de la esquiadora, que a través de su fundación lucha por el empoderamiento de las chicas jóvenes, a las que da cursos. Vonn recibió la noticia del premio con entusiasmo. A sus 34 años se dedica a sus negocios, ha cambiado la nieve por el sol, al ser imagen de una marca de bañadores, y su sueño es ser actriz en una película de acción.

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