La Superbowl sí es para viejos

La defensa de los Broncos regaló a Manning un título «muy especial».

El quarterback de los Broncos Peyton Manning.
El quarterback de los Broncos Peyton Manning.

Payton Manning (39 años) se convierte en el quarterback de más edad que gana la NFL. En 2011, una lesión en el cuello casi le obliga a retirarse. Los Broncos se impusieron 24-10.

Después de convertirse en el quarterback con más edad que gana una Superbowl, Peyton Manning sólo tenía un deseo: beberse una o varias cervezas bien frías. Había terminado el trabajo consiguiendo el objetivo, a pesar de los achaques físicos, que le limitan mucho en el campo, y de los 39 años (18 en la NFL) que le tienen a un paso de la retirada. Al preguntarle por la jubilación, Manning pide tiempo. La fiesta después de la victoria de los Broncos frente a los Carolina Panthers (24-10) no era el momento para hablar de ello.

Seguramente el de la noche del domingo en Santa Clara fue su último show, que no pudo tener un mejor final, aunque no fuera él el gran protagonista. Sí lo fue el sistema defensivo de la franquicia de Denver, que sumó su tercer título de la mejor liga de Fútbol Americano. El equipo naranja consiguió los dos anteriores (1997 y 1998) guiado por el brazo del mítico John Elway, entonces sobre el césped y ahora diseñador del equipo desde los despachos como presidente de operaciones y manager general de los Broncos. «No he visto un sistema defensivo mejor en mi vida», decía sonriente uno de los gigantes de la NFL, que también regateó las preguntas sobre si Manning había jugado por última vez como profesional. Lo que sí hizo fue dedicarle el título al dueño del equipo, Pat Bowlen, al que el alzheimer no le permitió viajar a California para ver en directo la final. «Esto es para él. Le debo todo, es como un segundo padre para mí», repetía.

«Ha sido una semana y una noche muy emocionantes. Tengo un par de prioridades, pero me voy a tomar un tiempo para reflexionar», insistía Manning, que quiso destacar la tenacidad de un equipo al que no muchos daban como favorito, pero se impuso con claridad. «Este partido ha sido muy similar al resto de la temporada. Se puso a prueba nuestra resistencia y nuestra generosidad. Voy a beber mucha cerveza esta noche. Voy a rezar una oración y dar las gracias a Dios por esta oportunidad tan buena», confirmaba. «No sé si éste es tu último rodeo, pero todos queremos darte las gracias por el paseo», le dijo Roger Goodell, comisionado de la Liga, el Adam Silver (NBA) de la NFL, consciente también de que lo más fácil es que Peyton opte por dejarlo. En 2011 una lesión en el cuello le llevó a pasar tres veces por el quirófano y dicen que, desde entonces, no tiene sensibilidad en las yemas de los dedos. Lo que sí es seguro es que su brazo funciona, porque ha llegado a cuatro finales con cuatro entrenadores distintos. En 2007 ganó con los Colts y el domingo lo hizo con los Broncos, que le dieron una nueva oportunidad cuando no era capaz de hacer el gesto de lanzamiento ni tenía fuerza en el brazo. Los doctores no le garantizaban, ni siquiera, poder continuar con su carrera.