Messi, el imperio del ladrillo

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Leo Messi, como la mayoría de los futbolistas, invierte casi todas sus ganancias en ladrillos. Al sector inmobiliario se han dirigido sus negocios y a través de distintas sociedades ha compradado terrenos y casas en Argentina y España.

Con unos ingresos superiores a los treinta millones anuales, en concepto de la ficha que le paga el Barcelona y los distintos patrocinadores, ha hecho sus incursiones en el mundo del ladrillo a gran escala.

La primera empresa que los Messi crearon en la Ciudad Condal se dedicaba a la «compra, arrendamiento y venta de terrenos rústicos y urbanos, viviendas y locales de negocios», bajo el nombre de «Rincón de Rosario SL». Lo de Rosario viene por la ciudad argentina en donde Leo vino al mundo. El capital inicial fue de 3.009 euros y parece ser que la única inversión conocida fue la compra de un inmueble.

Más tarde, Messi creó –con su padre, Jorge, y su hermano Rodrigo– Limecu España 2010 SL, con sede en Castelldefels, (posteriormente se trasladó a Barcelona ciudad). El capital suscrito fue de 61.000 euros y su finalidad está enfocada al sector inmobiliario.

La familia Messi está realizando una gran inversión inmobiliaria en Rosario, su tierra natal. La construcción de un barrio privado en la localidad de Fighiera, cifrado en 20 millones, es un ambicioso proyecto. El complejo residencial, de viviendas de alta gama, se levanta sobre un terreno de 105 hectáreas y contará con 400 casas (chalets), que varían entre los 850 y los 1.200 metros cuadrados. Habrá otros 60 chalets de 350 metros al margen de locales de ocio y hostelería. El complejo, cuya terminación está prevista para el año 2015, contará con gimnasio, spa, solarium, vestuarios, piscina climatizada, un espacio náutico y un campo de fútbol para disfrute de los propietarios. La sociedad Messi-Muniagurría (antiguo ex vicegobernador de Santa Fe) ha contado con la financiación del Banco de Santander para el «country» Azahares del Paraná.

Entre sus inversiones en la ciudad de Rosario, Messi adquirió, remodeló y puso en marcha hace unos años el bar Vip, un local de cómida rápida en donde suele verse a la gente «guapa» de la localidad. Además, ha adquirido allí algunas plantas de la torre más alta de Rosario, la torre Aqualina, con un diseño espectacular.

La familia Messi es la que le gestiona los derechos de imagen, a través de la sociedad Leo Messi Managment SL, fundada en 2009 y presidida por el padre del jugador, Jorge, mientras su hermano Rodrigo se encarga de la comunicación. Unos derechos que producen más de veinte millones de beneficios a través de los contratos firmados con Pepsi, Herbalife, Ea Sport, Cherry, D&G, KFC, Adidas y Bimbo, entre otras. Adidas, por ejemplo, anunció ayer que no se ha planteado romper la relación con Messi, al que «fichó» en 2006 y que aparece en la denuncia de la Fiscalía como una de las compañías que entre 2006 y 2009 pagó al jugador importantes sumas de dinero por contratos de cesión de imagen.

En diferente situación se encuentran otras empresas que figuran también como pagadores de Messi en la denuncia de la Fiscalía, que tuvieron una relación contractual puntual con el jugador del Barcelona, pero no mantienen ningún patrocinio con él. Es el caso del Banco de Sabadell, Danone o Globalia Corporación Empresarial, todas ellas españolas y que han explicado a Europa Press que su colaboración con el futbolista se limitó a alguna campaña concreta.

Messi reside ahora en un piso en la residencial zona de Pedralbes –no muy lejos del palacete en el que vivieron Iñaki Urdangarín y la Infanta Cristina–, pero su primera inversión inmobiliaria en Barcelona fue un chalet en la localidad de Castelldefels, que ahora se encuentra vacío y en proceso de reforma. Curiosamente, para que los vecinos no le molestaran, les compró la casa por un millón de euros.

Mientras Messi tiene problemas con la Hacienda española, el fisco argentino registró ayer las oficinas de la Asociación del Fútbol (AFA) y de los clubes San Lorenzo, Racing e Independiente debido a una causa que investiga la Justicia por presuntas irregularidades en los traspasos de jugadores.

El juez federal Norberto Oyarbide, quien investiga denuncias relacionadas con la presunta existencia de lavado de dinero en los traspasos de futbolistas, solicitó a la AFIP informes sobre el pago de tributos en los pases de una lista de 444 jugadores, en septiembre de 2012. El juez, que también investiga la presunta falsificación de pasaportes para facilitar el traspaso de futbolistas al exterior, preferentemente a clubes europeos, se valió de esa causa para hacer una nómina de casos de supuesto «lavado» de dinero. En la lista de Oyarbide figuraban Agüero, Javier Mascherano, Mariano Andújar, Ever Banega, Gonzalo Bergessio, Jonathan Botinelli, Diego Forlán, Martín Demichelis, Gabriel Heinze y Pablo Zabaleta, entre otros.