Motociclismo

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Inesperado Dovizioso

El italiano, debilitado por una infección, permite reinar a Ducati en Mugello. Viñales saca partido al mal día de Rossi y Márquez

El italiano Andrea Dovizioso
El italiano Andrea Doviziosolarazon

El italiano, debilitado por una infección, permite reinar a Ducati en Mugello. Viñales saca partido al mal día de Rossi y Márquez

Con Rossi dolorido, Pedrosa y Márquez perdidos en el laberinto de la Honda y Lorenzo en periodo de adaptación a su nueva moto, en Mugello ganó Dovizioso, algo que ni el mismo protagonista imaginaba. En realidad, no estaba muy seguro de poder dar ni diez vueltas, porque se había pasado la noche en el baño sin pegar ojo por culpa de una infección intestinal. El italiano esperaba una de las carreras más difíciles y resulta que todo le salió perfecto y en el año en el que le han puesto una estrella al otro lado del box, resulta que ha llevado al triunfo a Ducati en casa, algo que no sucedía desde que lo hizo Casey Stoner en 2009. «Dovi» aprovechó que este Mundial no acaba de definirse para sacar provecho y darse una muy buena alegría. La tercera victoria de su vida en MotoGP y la más importante por ser ante su público y cerca del despacho de los jefes ducatistas.

De paso, se colocó segundo en la clasificación, un dato evidente de que no hay nada claro a pesar de que ya se han arrancado seis hojas del calendario. «No voy a hacer ninguna previsión, porque cada vez que hemos dado algo por supuesto, ha sucedido lo contrario», respondía Dovizioso a la pregunta de si estaba la Ducati lista para ser competitiva en todos los circuitos. Mejor no pronunciarse, hay muy pocas certezas hasta ahora, más allá de Viñales, que va extendiendo su dominio entre imprevistos. Maverick es el valor más seguro en lo que va de curso. Ayer no tuvo su mejor día, se sentía algo extraño después de la dura caída que sufrió en los entrenamientos, pero de todas formas reforzó su liderato. Estuvo tentado de arriesgar en las últimas seis vueltas y tratar de atrapar a «Dovi», pero se acordó de lo que hubiera pasado si se pasa del límite y se va al suelo: «No hubiera podido entrar en el box, así que me lo pensé mejor». Eran veinte puntos muy sabrosos, ya que Rossi y Márquez estaban por detrás y con pocas ganas de fiesta.

Valentino se dejó muchas opciones de título el año pasado en Mugello cuando se rompió el motor de la Yamaha. Ayer tampoco pudo dar una alegría a la marea amarilla. «A falta de ocho vueltas estaba muerto, hubiera querido el podio, aunque también es cierto que hace unos días no estaba ni para correr», admitía Valentino, que a pesar de rescatar el cuarto puesto ya tiene a Viñales a 30 puntos. Siete más lejos del liderato está Márquez, que si no tocó fondo estuvo cerca. «Estar fuera del top 5 es un mal resultado para un piloto que busca el Mundial, pero hay que tener paciencia, así es como se soluciona esto», confirmaba Marc. No se sentía rápido ni tenía tracción, así que no quiso ni pelear con Bautista: «Daba igual, me hubiera pasado después en la recta».

Las cosas no fueron mejor para Pedrosa, que derribó a Cal Crutchlow casi al final. «Me alegro de que ya no sea segundo del Mundial», explotó el británico, que se fue calmando poco a poco. «Si alguien te tira no te vas a levantar y darle un beso». «He intentado hablar con él, pero estaba muy enfadado, yo también lo estaría», cerró Dani.