Se le caen los rivales

Tercera victoria consecutiva de Marc, disparado hacia el título tras los fallos de Zarco y Dovizioso. Saca más de una carrera al segundo

Marc Marquez en Le Mans/Efe

Tercera victoria consecutiva de Marc, disparado hacia el título tras los fallos de Zarco y Dovizioso. Saca más de una carrera al segundo.

No necesitó ni luchar con sus rivales, se cayeron solos antes de que pudiera haber batalla. Lo que le faltaba al campeonato para empezar a quedar casi definido después de las primeras cinco carreras. Suena fuerte, pero más lo es Márquez, que en Le Mans sumó su tercera victoria consecutiva, la segunda en dos escenarios en los que teóricamente tenía que sufrir. Lo ha ganado todo desde la polémica de Argentina con Rossi y no encuentra un enemigo sólido que le ponga emoción a la temporada.

Ya tiene una carrera y media de ventaja respecto al segundo (36 puntos), que es Maverick como podía ser otro cualquiera. Todos pelean contra sí mismos en busca de pequeños premios de consolación, porque el gordo de verdad suele ser para Marc, que «va muy fuerte» mientras los «demás van muy lentos», como asegura el propio Valentino. El italiano se subió al podio después de un fin de semana complicado, pero la alegría no puede ser mucha estando a un mundo de distancia en la general y con pocos argumentos para competir.

«El Mundial está de cara»

La combinación Honda-Márquez es a día de hoy inalcanzable para el resto y para colmo fallaron dos de los enemigos más cercanos que tenía. Ambos muy al principio, cuando estaban por delante y con buenas sensaciones. Zarco pagó las ganas extra de correr ante su público y Dovizioso tiró por tierra su fama de piloto fiable. «He cometido un error que no se puede perdonar. Quizá me he caído por ir demasiado tranquilo, por eso estoy tan decepcionado», confesaba el italiano después de arruinar su día en la quinta vuelta y alejarse un poquito del Mundial.

A Marc se le aclaró el panorama muy pronto de forma inesperada, mientras se preocupaba de calentar el neumático trasero duro que sólo él había elegido. Afilaba el cuchillo que casi no tuvo que usar, le bastó con imponer la aplastante superioridad de su moto. Lorenzo había liderado la prueba al principio para luego ser preso de su falta de competitividad y que sólo Petrucci le discutiera un poco el triunfo es una de las mejores noticias para Marc. Todos son actores episódicos, capaces de hacer un buen cameo de vez en cuando, pero sin la consistencia para ser protagonistas en todas las películas que quedan. La igualdad es para el resto y por encima está el vigente campeón, lanzado hacia un nuevo campeonato. Resulta complicado ahora mismo imaginar a alguien que le pueda meter en problemas tantas veces como para quitarle la iniciativa. Viñales tiene talento para ello, el problema es que Yamaha no encuentra el rendimiento por ningún lado. «No me explico cómo voy segundo», reconocía. «Igual tenemos que cambiar el método de trabajo, está claro que no funciona. Estoy harto de estar detrás». Ahí están todos menos el que vuela.