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Muere Gordon Banks, el hombre que paró a Pelé

El portero de la Inglaterra campeona del mundo en 1966 falleció a los 81 años. Sufría cáncer de riñón

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Madrid.

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12 de febrero de 2019. 15:22h

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Domingo García.  Madrid. 12/2/2019

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“Eres un cabrón con suerte”, pensó Gordon Banks después de hacer la que sigue siendo considerada la mejor parada de la historia. Bajo el calor de Guadalajara, en el verano mexicano de 1970, Banks había conseguido detener el remate de cabeza de Pelé que buscaba la esquina de la portería. “Yo marqué el gol, pero él lo paró”, dijo después el brasileño.

La historia de los dos quedó unida ya para siempre hasta que en 2008 “O Rei” fue el encargado de inaugurar la estatua que recuerda esa parada en el exterior del Estadio Britannia, donde juega el Stoke City, el último club con el que jugó Banks en la élite.

En 1970 Banks ya era campeón del mundo. Había sido el portero titular en todos los partidos del Mundial 66, el que terminó con el único triunfo inglés hasta el momento. Banks era el portero del Leicester, al que le dio también su primer momento de gloria cincuenta años antes de que el equipo que entrenaba Claudio Ranieri consiguiera el título de Liga. Después de dos finales perdidas de la Copa, la FA Cup, en 1964 se impuso en la Copa de la Liga al Stoke City, con el que ganaría el mismo trofeo ocho años después.

El Leicester le había servido para llegar a la élite después de que los dos equipos de su ciudad, Sheffield, no se hubieran fijado en él. Ni el Wednesday ni el United lo tuvieron en cuenta y tuvo que jugar con el modesto Chesterfield antes de que el Leicester lo llevara a la élite. Había dejado pronto la escuela, en secundaria, y el fútbol era su manera de construirse un futuro profesional.

Cuando hizo la mítica parada a Pelé, ya era portero del Stoke City. En 1967, tras la aparición de Peter Shilton, el Leicester decidió que era el momento de venderlo. El Stoke pagó 52.500 libras por él, unos nueve millones de pesetas de la época. Shilton, que llegaría a ser el segundo portero de la historia de Inglaterra en jugar unas semifinales de un Mundial en Italia 90, tenía entonces 18 años y Banks estaba a punto de cumplir los 30. Nadie se imaginaba entonces el prodigio de longevidad que sería Peter Shilton ni la carrera que le quedaba por delante todavía a Banks. El Mundial 70 era su última oportunidad en una Copa del Mundo y se marchó con la tristeza de no haber podido disputar el último partido, el cruce de cuartos de final contra Alemania Occidental por culpa de una intoxicación alimentaria. “¿Por qué me tuvo que pasar a mí si todos comimos lo mismo?”, se lamentó desde entonces. Tuvo que jugar Peter Bonetti, que ya había sido su suplente en 1966, e Inglaterra perdió por 3-2.

En octubre de 1972 un accidente de tráfico le apartó definitivamente del fútbol de élite. Al tratar de adelantar a un camión, chocó con un vehículo que venía de frente. Perdió la visión del ojo derecho, y tuvieron que darle 200 puntos en la cara. Aquella fue su última temporada en la élite. Cinco años después, al comprobar que su ojo útil compensaba la visión del que había perdido, se animó a intentar la aventura estadounidense, igual que otros grandes futbolistas, como el mismo Pelé. Se marchó a Florida para jugar en el Fort Lauderdale Strikers junto a George Best. En su primera temporada fue elegido el mejor portero del campeonato y aguantó un año más antes de retirarse definitivamente.

Banks (30 de diciembre de 1937-12 de febrero de 2019) probó como entrenador en el Port Vale y el Telford United, pero su carrera fue breve. Tras el fallecimiento de Sir Stanley Matthews en 2000 fue nombrado presidente de honor del Stoke City, cargo que ha ocupado hasta su fallecimiento. Sufría un cáncer de riñón del que era tratado desde 2015.

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