Nadal y el escudo de los cinco sets

Rafa ha superado de carrerilla las dos primeras rondas en Roland Garros, y mañana le espera Goffin, el primer rival complicado. De los 115 partidos que ha jugado en su carrera al mejor de cinco mangas, sólo ha perdido dos, y 85 los ha ganado en tres parciales

Rafa Nadal, rey de los partidos a cinco sets en tierra batida
Rafa Nadal, rey de los partidos a cinco sets en tierra batida

Rafa ha superado de carrerilla las dos primeras rondas en París, y mañana le espera Goffin, el primer rival complicado. De los 112 partidos que ha jugado en su carrera al mejor de cinco mangas, sólo ha perdido dos, y 82 los ha ganado en tres parciales

El primer juego de cada uno de los dos partidos que ha disputado Rafa Nadal en Roland Garros 2019 ha sido largo. Casi diez minutos en el estreno, donde tuvo que salvar cuatro pelotas de break, y algo menos, pero también tras un 40-40, en segunda ronda ante Maden. Pero no se puso nervioso el zurdo defensor del título, arrancó con calma, como diciendo: «Esto es largo». Él sabe mejor que nadie que lo es. Cuando llega París todos miran a Nadal, como es lógico, porque se disputa en tierra batida, superficie sobre la que es el rey, y porque tiene el añadido de que al ser un Grand Slam los partidos se juegan al mejor de cinco sets. Sólo ahí, en la Copa Davis y hasta 2006 en las finales de los Masters 1.000 y los ATP 500 para lograr el triunfo en los encuentros hay o había que llevarse tres mangas. Y los números de Rafa lo dicen todo. En total, son 115 duelos individuales disputados en esas condiciones: 90 en Roland Garros, 18 en la Davis, 4 en las finales de Montecarlo y Roma de 2005 y 2006 y 3 en las finales del Godó (2 veces) y Stuttgart esos mismos años. El saldo total es de 113 triunfos y dos derrotas, pero el dominio se convierte en más aplastante mirando la letra pequeña: 85 de las victorias han sido por la vía rápida, en tres parciales; en dos el rival se retiró antes de acabar el partido, en 22 el balear ha necesitado cuatro parciales y sólo cuatro veces ha llegado al quinto. Los únicos tenistas que le han ganado al menos un set a Nadal en toda su carrera en un partido así son Grosjean, Federer (en 6 ocasiones), Mariano Puerta, Mathieu, Hewitt, Djokovic (4), Klizan, Brands, Ferrer, Sock, Schwartzman, Del Potro, Querrey, Volandri, Seppi, Roddick, Coria (2), Isner y Soderling, el día que le venció en 2009, en cuatro mangas. La otra derrota fue ante Djokovic, en 2016, el único que le ha podido superar por 3-0. Ambas fueron en Roland Garros. El serbio es, además, uno de los cuatro jugadores que ha logrado forzar al español a un quinto set en tierra. Los otros son Isner, en la primera ronda de 2011, donde dio un susto al balear; Coria, en la final del Masters 1.000 de Roma de 2005; y Federer, en el mismo escenario, pero en 2006. En ese territorio siempre ha salido vencedor el balear. Los que le han llevado hasta el final, lo han hecho para morir en la orilla.

Aparte de su golpe de derecha, que, por cierto, le ha funcionado a la perfección en sus dos primeras actuaciones, y del físico, los expertos destacan de Nadal su mentalidad. Eso lo dicen los ex tenistas y los rivales. Los psicólogos hablan de que nadie como él consigue limpiar mejor su cabeza después de un fallo. En ocasiones, es frecuente que un error lleve a otro porque se le da vueltas al anterior. A Nadal le sucede, pero menos, resetea rápido. Además, el margen de saber que los partidos son largos suele dar a Rafa el plus que necesita para ser más agresivo porque sabe que si se equivoca tiene tiempo para recuperarse o para buscar soluciones. De los 22 triunfos en cuatro sets del español explicados en este reportaje, en más de la mitad, 12, el parcial que perdió fue el primero. Incluso en la final de Roland Garros le ha pasado tres veces: en la primera, en 2005, contra Puerta; en la de 2006 ante Federer, que se impuso por 6-1; y en la 2014 ante Djokovic. No fue problema para el manacorense, que remontó.