MENÚ
lunes 24 junio 2019
11:32
Actualizado

Nani Roma: «El Dakar recibiría a Alonso con los brazos abiertos»

Es una leyenda de esta carrera, que ha ganado en coches y motos. Está convencido de que Fernando lo haría bien en el desierto y sería el empujón que el rally necesita en estos momentos.

  • Nani Roma: «El Dakar recibiría a Alonso con los brazos abiertos»

Tiempo de lectura 4 min.

30 de enero de 2019. 01:01h

Comentada
José Manuel Martín Madrid. 30/1/2019

El Mini de Nani Roma (46 años) ha terminado segundo el Dakar 2019 en la categoría de coches, pero tanto él como su copiloto (Álex Haro) están tan satisfechos como si hubieran ganado. Su plan ha salido tal y como tenían previsto y sólo se han rendido ante Al Attiyah, que ha completado una carrera perfecta. «Había muchos tramos fuera de pista y dunas todos los días y Nasser lee el desierto como nadie. Se nota que ha nacido allí. No ha fallado, así que toca felicitarlo», dice Nani resumiendo un Dakar más corto y más intenso que ediciones anteriores. Su mujer, Rosa Romero, lo ha corrido como copiloto de la italiana Camelia Liparoti, así que han vuelto a coincidir una vez más en el desierto. Un lugar en el que a Nani no le gustaría ver a su hijo pequeño, Marc Roma, que a sus diez años ya compite en motocross.

–La saga continúa...

–Mi mujer y yo siempre hemos ido en moto y el niño empezó a hacerlo y se le da bien, así que ahí estamos.

–¿Le beneficiará tener un padre multicampeón?

–Es difícil para él, porque en vez de ser Marc Roma es el hijo de Nani, y siempre le pueden llegar a comparar. Intento dejarle hacer su camino y que vaya aprendiendo.

–¿Sufre al verlo competir?

–Muchísimo, porque sé lo que le pasa si se cae. Cuando sale de un salto estoy en vilo. No me gusta nada verlo correr, pero él lo disfruta muchísimo.

–Igual coincide con sus padres en el desierto...

–Espero que a mi hijo no le guste el Dakar. De momento va bien con el motocross. No quiero ni pensar en verlo en el desierto, con los peligros que hay. Que haga motocross o esté en casa.

–El que igual sí se deja caer por allí es Alonso...

–Es cuestión de que se lo proponga. Tiene un talento enorme para conducir y dispondría de los mejores medios. Sería buenísimo para esta carrera tenerlo aquí y el Dakar lo recibiría con los brazos abiertos.

–¿Cree que lo haría bien?

–Le costaría un poco más que las carreras de resistencia que está haciendo ahora. Daytona (donde acaba de ganar el asturiano), por ejemplo, siendo peligroso y difícil, es asfalto, en circuito, con coches fórmula... El Dakar es la guerra comparado con el circuito. Estás siempre en un entorno hostil, pero Fernando es un quemado de las carreras, le gustan muchísimo, así que si se motiva lo haría muy bien.

–Joan Barreda es cada año favorito en motos y no es capaz de ganar...

–Algo están haciendo mal, porque un año, dos o tres puede ser mala suerte, pero todos... Lo importante es que se siente a reflexionar sobre qué pasa. Es un tío de los más talentosos que he visto en moto.

–¿Se pasan penurias en el Dakar o eso era antes?

–Vivimos de lujo. Tenemos nuestras autocaravanas para descansar. A nivel de comodidad estamos muy bien. No es como antes en África, que te duchabas una o dos veces en todo el rally. Es diferente, porque el mundo ha cambiado y el rally también.

–Esta competición permite a los amateurs competir junto a las grandes estrellas...

–El cinco por ciento de la gente que corre somos profesionales y el resto, aficionados, que tienen la oportunidad de pasar por sitios donde pasan los mejores. El Dakar es un reto y cada uno se marca el suyo. Es la grandeza del rally: uno va para ganar, otro para acabar, aquel no lleva mecánicos... Cosas así son las que lo hacen especial.

–¿Extraña su época de piloto de motos?

–Noooo, para nada. Son etapas de la vida, yo lo disfruté mucho, pero ahora los veo y pienso que cómo fui capaz de hacerlo. Los riesgos son mayores sobre dos ruedas si quieres ir rápido. Me lo pasé muy bien y tengo suerte de haber podido probar las dos categorías y haber sido competitivo en ambas.

–¿Cuántos Touaregs (trofeos) tiene ya?

–Cinco. Dos grandes (sus dos victorias en 2004 y 2014), dos segundos y un tercero. Están a la entrada de mi casa junto a la moto con la que gané.

–Carlos Sainz dice cada año al volver que es el último, pero luego se apunta otra vez ¿Usted se ha puesto fecha?

–Me la pondrán los demás si no soy competitivo. De momento funcionamos bien y nos divertimos, así que cuando la satisfacción es grande tienes ganas de volver y seguir corriendo.

–Una curiosidad. ¿El copiloto puede conducir el coche en los largos tramos no cronometrados?

–Podría, pero suelo hacerlo yo, porque Álex trabaja hasta tarde. Estos enlaces se hacen eternos. Él se pone a roncar mientras yo conduzco. Llevo música en los auriculares y trato de no dormirme. Lo malo es que estos kilómetros desgastan y luego tienes que esperar para salir a la especial y te enfrías.

Últimas noticias