«Nunca diga que ha comprado los abonos»

Para partidos como el de hoy, varias empresas revenden en internet los carnés de los socios para hacer un gran negocio

Los anuncios de la compra de entradas. Ayer había más de 90.000 personas interesadas
Los anuncios de la compra de entradas. Ayer había más de 90.000 personas interesadas

Todas las instrucciones están en español, inglés, francés y alemán, porque quien hace negocio con los abonos para encuentros como el de esta noche sabe que su clientela, es, principalmente, extranjera.

Las instrucciones son claras y se reciben nada más retirar las entradas en un piso muy cercano al Santiago Bernabéu: «Los abonos que ha recibido son entradas de la temporada 2016/2017. El acceso se realizará por las puertas habituales, como una entrada normal», se lee en una hoja que acompaña a los carnés. «Este abono es transferible puede utilizarlo sin problemas en el acceso al estadio», continúa. Todas las instrucciones están en español, inglés, francés y alemán, porque quien hace negocio con los abonos para encuentros como el de esta noche sabe que su clientela, es, principalmente, extranjera. La tercera recomendación aclara ya la escasa legalidad del asunto: «Si le preguntan en la entrada, debe decir que el abono se lo ha dejado un amigo» y aparece subrayado: «Nunca diga que los ha comprado (le confiscarían el abono, y no le dejarían entrar al partido)».

Durante los últimos encuentros en los alrededores del estadio blanco apenas se podía ver el suelo que se pisaba porque estaba lleno de papeles (ver la foto) en los que se ofrecía la compra de carnés. El socio consigue un dinero que, en ocasiones, equivale a lo que paga anualmente y luego sus abonos son utilizados como entradas por otras personas. El Real Madrid, que permite que el carné sea transferible (es decir que el socio lo pueda prestar a quien quiera), no deja que se haga negocio con él: «Queda terminantemente prohibida la venta o subasta de carnés de socio o abonos en cualquier modalidad. El carné de socio y la tarjeta de abono podrán ser retirados por el personal del club», dice la normativa blanca.

Y según aseguró Florentino Pérez en la última Asamblea del club, se hace lo que se puede para perseguir su venta: «En un solo día la Policía captó cien carnets de socios que se habían dado a empresas y a grupos. Se habían revendido. Perseguimos la reventa y por eso hemos retirado 310 abonos, otros 114 por utilización indebida, otros 240 por pertenecer a grupos organizados que captan abonos para revenderlos y otro centenar por redadas de la Policía por malas prácticas en la utilización de esos abonos». Es decir, que tanto el club como la Policía son conscientes de lo que sucede, pero el Madrid sólo puede actuar cuando ha comprobado que el carné ha sido vendido y eso es muy complicado. Como dicen las instrucciones que reciben los compradores, con decir que es de un amigo, se eliminan todas las sospechas.

El club ofrece a sus abonados lo que denomina «cesión de asiento»: «Este servicio beneficia con importantes descuentos a los socios abonados», cuenta en su web. El abonado que no va a ir al fútbol, cede su carné a la entidad, que lo vende legalmente y «el abonado recibirá un descuento del 35 por ciento del precio de venta de la localidad».

Pero muchos socios prefieren el dinero que se consigue con la reventa de empresas opacas. Éstas saben que su principal clientela está en el extranjero. Desde cualquier parte del mundo se pueden conseguir estos abonos, antes incluso de que el club ponga a la venta las entradas oficiales. Da así tiempo a organizar el viaje turístico-futbolístico a Madrid a precio de oro y sabiendo, como dicen las instrucciones, que «después del partido debe devolver los abonos en esta misma OFICINA». Ni siquiera se tiene que saber que no son las entradas oficiales, aunque al recibirlas y ver, además de las instrucciones, un abono con la cara de un desconocido, es imposible no sospechar.