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Nadal manda de día y de noche: gana a Moutet y ya está en tercera ronda de Roland Garros

El balear firma otra notable actuación y derrota, en el turno nocturno y sin noticias de su pie lesionado, al francés (6-3, 6-1 y 6-4). Ahora le espera el neerlandés Van de Zandschulp

Rafa Nadal venció a Moutet en la segunda ronda de Roland Garros
Rafa Nadal venció a Moutet en la segunda ronda de Roland Garros FOTO: MARTIN DIVISEK EFE

Rafa Nadal dice que está harto de hablar de su pie lesionado, pero es que gran parte de lo que suceda en Roland Garros gira alrededor de ese pie izquierdo. Si no le da demasiado la lata, ojo con el balear, que ha ganado en París trece veces y que tiene un récord increíble de partidos: 107 victorias y tres derrotas. Como para no tenerlo en cuenta. Y el dolor en ese pie que le hizo pasar una tortura en Roma hace apenas dos semanas parece de momento controlado en la capital de Francia. Si en primera ronda superó al australiano Jordan Thompson con buenas sensaciones, de día como a él le gusta; en el estreno del turno de noche supo hacer frente al tenista local Moutet (6-3, 6-1 y 6-4) también por la vía rápida.

Si a Rafa le gusta más jugar de día es porque con sol y la pista más seca su pelota vuela, brinca y daña, y de noche eso se consigue menos. Pero su entrenador, Carlos Moyá, casi siempre da con las palabras justas: aunque eso sea verdad, lo que más cuenta es que es tierra batida. Y si esa tierra batida es en la pista Philippe Chatrier, más todavía. Nadal nunca se había enfrentado a Moutet y eso puede generar cierta inquietud, pero no tardó en dejar atrás las posibles dudas, con un break rápido. El jugador francés mostró su talento, toques de ingenio, pero lo normal es que contra Nadal haya que estar haciendo eso todo el rato o mucho rato, y no sólo a chispazos. Sus reveses en suspensión, completamente en el aire, eran impresionantes y efectivos, pero eso era sólo un recurso. La continuidad la tuvo el zurdo, que está sintiendo la bola de maravilla, tanto con el revés, habitualmente muy seguro, como para hacer daño con la derecha. Echaba para atrás con ella a su rival y después ya podía elegir: la dejada, la paralela, seguir torturando con el cruzado... Además, está rapidísimo de piernas.

Sólo al comienzo del tercer set tomó la delantera Moutet, para alegría de la afición local. Pero la rebelión duró poco: un break, 2-0 para el galo y Nadal que no tardó en volver a su esquema para recuperar pronto la desventaja e irse a por el triunfo. Tuvo algún problema para cerrar, pero sólo sirvió para alargar el duelo un juego más y volver a ver una dejada del manacorense espectacular tras un punto eterno.

Todo va bien de momento en este Roland Garros para Rafa, que ha tenido a dos rivales perfectos para lo que busca: ritmo, ritmo, tiempo en pista pero sin pasarse y partidos con intercambios, no cañoneros que juegan a dos o tres tiros. El polivalente neerlandés Van de Zandschulp, con el que tampoco ha jugado nunca, será su próximo reto. Lleva un 2022 muy interesante que le ha hecho subir del puesto 57 al 29.