Tenis

El peligroso gesto de Djokovic en la semifinal del Open de Australia contra Sinner: pega un raquetazo al micrófono y casi sale volando

El número uno del mundo perdió contra el italiano (6-1, 6-2, 6-7 [6/8] y 6-3), pero se jugó la descalificación antes

Melbourne (Australia), 26/01/2024.- Novak Djokovic of Serbia reacts during his Men's semifinal against Jannik Sinner of Italy on Day 13 of the 2024 Australian Open at Melbourne Park in Melbourne, Australia 26 January 2024. (Tenis, Italia) EFE/EPA/JOEL CARRETT AUSTRALIA AND NEW ZEALAND OUT
Novak Djokovic se lamenta durante la semifinal del Open de Australia ante Jannik SinnerJOEL CARRETTAgencia EFE

Novak Djokovic perdió su partido de semifinales del Open de Australia contra Jannik Sinner (6-1, 6-2, 6-7 [6/8] y 6-3) en una batalla que duró tres horas y 22 minutos. Pudo acabar antes por dos motivos. Primero, porque el italiano jugó de maravilla y ya en el tie break del tercer set tuvo una pelota definitiva que no supo concretar. La segunda, por el cabreo que se cogió el serbio al acabar el quinto juego del cuarto set, que le pudo costar caro.

Djokovic había hecho lo que parecía más difícil, que era ganar el tercer set. Entonces su leyenda podía entrar en juego, pero Sinner no bajó el ritmo y en el cuarto set también consiguió una rotura. No podía recuperarla Nole, y al perder un juego al resto e ir a su silla, golpeó con la raqueta de forma violenta el micrófono que hay detrás del juez de silla. El árbitro escuchó el sonido y se giró. El micrófono por fortuna se quedó sujeto al cable, porque en caso de haber salido volando hubiera podido impactar con una de las recogepelotas, lo que le hubiera acarreado que lo expulsaran del encuentro.

Por un calentón así lo echaron del US Open 2020, el año de la pandemia, que se jugó sin público, en el partido contra el español Pablo Carreño. En ese caso lo pagó con la bola y golpeó a una de las jueces de línea.

Triunfo histórico

En este partido del Open de Australia la verdad es que Novak estuvo comedido hasta ese momento, y también después. Al comienzo, estaba siendo tan superior Sinner que Djokovic casi ni se enfadaba: ni los gritos habituales, ni el juego con el público salvo en un punto en el que pidió apoyo, ni una conversación con su entrenador, Goran Ivanisevic. Al acabar el encuentro, felicitó y tuvo unas cariñosas palabras hacia su rival. Es considerado el mejor restador de la historia y no tuvo ni una pelota de break en todo el encuentro.

Lo que acababa de lograr el tenista italiano fue histórico: Nole llevaba 33 triunfos consecutivos en el Open de Australia, no perdía desde 2018 y nunca lo había hecho en semifinales. Llevaba diez de diez... Pero a la undécima se encontró con Jannik Sinner.