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Thiem derrota a Nadal en los cuartos de Roma

El austriaco vence a Nadal en Roma, a la tercera (6-4 y 6-3), corta su racha y se postula como el gran oponente para Roland Garros

El español Rafael Nadal se despidió del torneo del Foro Itálico
El español Rafael Nadal se despidió del torneo del Foro Itálicolarazon

El austriaco vence a Nadal en Roma, a la tercera (6-4 y 6-3), corta su racha y se postula como el gran oponente para Roland Garros.

«Vamos, vamos, vamos», decía Toni Nadal mientras daba palmas en la grada, al ver cómo su sobrino y pupilo llega al 30-30 después de un 0-30 en el séptimo juego del segundo set. Se agarraba Rafa a un partido que estaba dominando el austriaco Dominic Thiem. Lo peleó el manacorense como siempre, pero esta vez su joven rival consiguió vencerlo por fin. A la tercera. En la final del Conde de Godó le aguantó un set y después se hundió mentalmente. En la final del Mutua Madrid Open le compitió todo el partido, pero el español fue un poco mejor. Ayer, en los cuartos de Roma, cambió la historia y así Thiem rompió la racha de 17 triunfos seguidos de Nadal sobre su superficie favorita, y, con Murray y Djokovic despistados, se postula como su gran rival en Roland Garros.

Thiem es el tenista con menos edad de los que habitan en el «top 10». Tiene 23 años, pero no es un novato y desde hace tiempo va dando pasos adelante. En 2016 ya fue semifinalista en París, donde Djokovic, intratable en esos momentos, le frenó con contundencia. De los ocho títulos que ha ganado en su carrera, seis han sido sobre arcilla. La temporada que está haciendo en la pista lenta no hace más que confirmar su progresión. El austriaco es un rival capaz de jugar en cualquier superficie, pero tiene unos golpes con efecto liftado perfectos para el polvo de ladrillo. Su pelota brinca y «empuja» a sus rivales hacia atrás, también al propio Nadal, precisamente el mayor especialista en ese tipo de juego. Actuó sin miramientos Thiem, a todo tren desde el primer momento, y con mucho riesgo, limpiando líneas y con una potencia exagerada. Después de sucumbir dos veces ante Rafa, pensó que ése era el camino y le terminó funcionando. Durante el tramo inicial del duelo, Nadal sólo pudo defenderse ante los cañonazos que llegaban del otro lado de la red. Se puso 5-1 Thiem antes de dar las primeras pequeñas muestras de flaqueza. Ahí se metió Rafa en el encuentro para acabar cediendo la primera manga «sólo» por 6-4.

Empezó el manacorense el siguiente parcial alargando sus tiros, pero también iba a remolque. Sufrió en todos sus saques hasta que cedió el «break» precisamente en ése en el que su tío tanto le animaba. Después tuvo 15-40 a favor para volver, pero Thiem aguantó la presión y se llevó una de las victorias más importantes de su carrera. Acabó el choque con más ganadores (25 por 21 de Rafa) y, lo más meritorio, con menos errores no forzados (28 por 38) que el zurdo de Manacor.

La derrota no es un paso atrás para Nadal. Lleva un mes y medio ganando cada día y el desgaste mental, también en las piernas, algo plomizas ayer, es tremendo. Nunca, ni en sus mejores tiempos, había llegado a París conquistando los tres Masters 1.000 sobre tierra y el Godó. Siempre cedía en un torneo. Ahora podrá descansar un poco, irse a pescar y desconectar para comenzar a pensar en su décimo Roland Garros.

A las «semis» de Roma también llegó otro de los jóvenes prometedores: el alemán Zverev (20 años), que superó a Milos Raonic. Su rival será Isner.