“En mandos intermedios tenemos que evolucionar. ¿Cuántos hombres cogen la baja paternal? ¡Muy pocos!”

Entrevista con Beatriz Faro, presidenta de Inflamación e Inmunología en EE UU de Pfizer

– ¿Cómo empezó?

– Estudié Farmacia en Madrid y me fui a Londres. Tras cuatro años en Aventis, volví a España y fiché por PharmaMar. Ahora hace 16 años que me llamó Pfizer.

– Su carrera en esta compañía ha sido impresionante...

– Entré como «Product manager» de Oncología y fui asumiendo más responsabilidades hasta llegar a directora de unidad de negocio, un puesto que me ofrecieron estando embarazada de ocho meses y medio de mi primera hija. Fue todo un reto. Después, tuve gemelas y siempre digo que es ¡como si hubiera dado a luz gemelas dos veces! En marzo de 2013, me nombraron máxima responsable del cluster de Oncología de España, Portugal, Bélgica, Irlanda y Luxemburgo. En 2015, fui directora general de Pfizer España y, luego, responsable de todos los directores generales de 57 países de los Mercados Internacionales Desarrollados, lo que incluye a Europa y Asia Desarrollada: Japón, Corea, Australia y Nueva Zelanda.

– ¿China no?

– No. China esta englobada en la industria farmacéutica como un país emergente, junto con África y Oriente Medio, porque no se ajusta al modelo europeo. Parece un país muy desarrollado y está creciendo, pero no al ritmo que se esperaba, al menos en nuestro sector. No se dedican tanto a innovar como a imitar lo que hacemos por aquí y son muy proteccionistas.

– ¿Quién lidera a nivel mundial la industria farmacéutica?

– EE UU es el líder indiscutible en investigación. Hay también grandes líderes en Europa, pero por costes el eje se está desplazando a países del Este. Por otro lado, hoy se colabora mucho, el modelo ha cambiado y se basa mucho en alianzas. En Pfizer trabajamos con hospitales y con «start-ups» cada vez más. Es imposible ser expertos en todo y debemos apoyarnos en los mejores.

– ¿Usted ahora da un paso más en su carrera, se va a Nueva York como presidenta de Inflamación e Inmunología para EEUU y Canadá, con tres niñas pequeñas, aunque, tras lo que me ha contado de su primer embarazo, no creo que se arredre.

– Cuando me iban a ofrecer la Unidad de Oncologia y estaba a punto de dar a luz, un directivo español dijo: «que no se lo den a ella, porque va a ser madre y su prioridad no va a ser trabajar». Gracias a mi jefe alemán, me dieron el puesto y fue entonces cuando tomé conciencia de lo mucho que queda por hacer para que las mujeres tengamos las mismas oportunidades. Hoy, soy presidenta del Comité de Diversidad de la Cámara de Comercio Americana. No era, ni soy más tonta ni más lista que nadie, pero compaginé ser madre con una alta responsabilidad en un momento crítico y se puede hacer. Pienso que si ellos pueden ser padres y trabajar, nosotras también podemos.

– ¿Qué espera ver a partir de 2020?

– Creo que no hemos avanzado tanto como parece y hoy soy partidaria de las cuotas como acelerador. Creo que en las empresas es necesario un relevo generacional. Hay muchas que tienen cúpulas realmente envejecidas que siguen frenando el avance y nos congratulamos porque hemos «subido» el porcentaje de mujeres en Consejos en el Ibex 35 al 23,5% o en Comités de dirección al 15,6%, pero estamos muy lejos de la Igualdad. Y en los mandos intermedios hay que evolucionar. ¿Cuántos hombres cogen la baja paternal? Muy pocos.

– ¿Y en su sector?

– En muchas enfermedades vamos a pasar de la cronificación a la cura. Avanzamos en la prevención, frenaremos el envejecimiento. El «big data» va a favorecer los tratamientos personalizados, la detección precoz y las terapias génicas. Lo estamos viendo ya. Es una toda una revolución.