Los empresarios se preparan para un 2020 complicado

Prevén una desaceleración pero no otra recesión. Los expertos de PwC rebajan su previsión de crecimiento al 2% en 2019 y al 1,8% en 2020

La planta de Nissan de Los Corrales fabrica dos componentes del Juke
Discos de freno de un vehículo fabricado por Nissan en España NISSAN

La economía española no comenzará con buen pie la nueva década. Más de 400 directivos y empresarios españoles adelantan una desaceleración de nuestra economía para los próximos 12 meses ligada a la elevada incertidumbre nacional y global. Los expertos del Consenso Económico, elaborado por PwC para el cuarto trimestre de 2019, rebajan su previsión de crecimiento económico para este año hasta el 2%, una décima menos que la estimación del Gobierno, y reduce en una décima su pronóstico para 2020, hasta el 1,8%. Las perspectivas de la economía española comenzaron su hundimiento a partir del cuarto trimestre de 2018, coincidiendo con la moción de censura al expresidente Mariano Rajoy y el inicio de numerosos gobiernos fallidos.

Los expertos que integran el Consenso Económico adelantan una desaceleración pero no una recesión. Los encuestados que califican como bueno el momento coyuntural actual caen del 71,8% al 40,3%, y aumentan, en otros treinta puntos -del 24,7% al 53,5%- los que la consideran regular. Los empresarios moderan sus perspectivas para 2020 debido al estancamiento o disminución de la demanda de productos. La elevada exposición de la economía española al Brexit y a la guerra comercial preocupan a los expertos. La mayoría de ellos, el 79,9%, coincide en afirmar que la economía mundial crecerá por debajo de su potencial, pero sin que se produzca una recesión o un a contracción del PIB. En cuanto a la eurozona, las previsiones son idénticas, aunque el 79,4% estima que, de producirse una crisis en la UE, esta no será igual de profunda que la última.

Causas del parón

Los encuestados estiman que las causas de la desaceleración que salpicará inevitablemente a la economía española están centradas -para el 67,9%- en la guerra arancelaria entre EE UU y China y las escaramuzas iniciales con Europa, en el Brexit (58%) y en las incertidumbres de la política económica, en general (33,9%). Con estos desafíos en el horizonte, la opinión de los empresarios y directivos españoles respecto a las exportaciones empeora en comparación con el Consenso Económico de los trimestres anteriores. El 43,4% de ellos espera que las exportaciones se mantengan, frente al 57,4% de la encuesta anterior, y un 40,7% que se reduzcan, frente al 25,2% que lo opinaban en el segundo trimestre. También se observa un movimiento hacia opiniones menos optimistas sobre la inversión productiva. Como consecuencia, caen del 63,5% al 46,9% los expertos que piensan que la inversión permanecerá estable en los próximos seis meses y aumentan hasta el 42,5% los que estiman que disminuirán.

A las malas previsiones de los empresarios se suma el empleo y el consumo de la familias. En lo que concierne a la creación de puestos de trabajo, el porcentaje de los que opinan que este disminuirá se dispara hasta el 70,8%, la peor tasa del año. En lo que concierne a la evolución del consumo de las familias, este parámetro va en línea con el estancamiento o disminución de la demanda de productos. Un 51,2% de los expertos afirma que el consumo seguirá estable en los próximos seis menes, pero aumenta hasta el 40% el porcentaje de los que piensan que disminuirá.

Las actuaciones del Banco Central Europeo (BCE) son necesarias pero no son suficientes para frenar la desaceleración. Así lo estiman los empresarios y directivos españoles que, aún así, valoran muy positivamente el conjunto de las medidas adoptadas por el BCE para hacer frente al deterioro de las expectativas económicas en la eurozona. Un 86,4% coincide en señalar que la política monetaria del BCE está llegando a sus límites y aseguran que solo será efectiva si se conjuga con una política fiscal más expansiva, basada en el aumento del gasto público y la reducción de la recaudación mediante la bajada de impuestos. Finalmente, los expertos, directivos y empresarios que participan en el Consenso Económico esperan que los tipos de interés se mantegan en el 0% en los próximos meses y que el euro siga cotizando entre 1 y 1,1 dólares.