El coche eléctrico, más barato que el de combustión a los tres años

Casi 3.000 euros de ahorro al año si se hacen 30.000 kilómetros. El menor coste del combustible compensa los 9.000 euros que cuesta más de media comprar un vehículo eléctrico

No todo el mundo está de acuerdo con el axioma de que los coches eléctricos son caros. A medio y largo plazo, hoy ya pueden ser más baratos que los de combustión en función de los kilómetros recorridos al día y sin ayudas públicas. Así lo cree el exministro de Industria, Miguel Sebastián. En un informe titulado «La electrificación del transporte» y publicado por el laboratorio de ideas Fedea, Sebastián asegura que, recorriendo 100 kilómetros diarios de media, un vehículo eléctrico resulta con el tiempo más rentable para el bolsillo que uno de gasolina.

A más kilómetros, más ahorro

Según el supuesto planteado en el estudio, un vehículo eléctrico que hiciese estos kilómetros alcanzaría los 30.000 kilómetros al año. Con un supuesto razonable sobre el coste de la energía eléctrica, tendría un coste energético anual de unos 360 euros. Para cubrir esa misma distancia, un coche de combustión pagaría unos 3.240 euros al año, a razón de 60 euros semanales. «Suponiendo que el diferencial de precios entre el vehículo eléctrico y el de combustión es de unos 9.000 euros, se alcanzaría el “break even” en apenas tres años y, a partir de ese horizonte, el usuario tiene ingresos netos por haber adquirido el vehículo eléctrico», afirma el documento. A medida que los kilómetros aumentan, los ahorros se multiplicarían, de tal forma que si un vehículo recorre 300 kilómetros diarios, «los ahorros netos empiezan desde el primer día», añade Sebastián. Aunque pocos coches recorren distancias de 300 kilómetros diarios más allá de los taxis o los vehículos de alquiler con conductor (VTC), el informe destaca que sí hay un grupo claro que lo hace: las furgonetas urbanas de reparto. Sus estimaciones apuntan a que estos vehículos recorren más de 100 kilómetros al día, acercándose en algunos casos a los 200. Suponiendo una media de 150 kilómetros, el potencial ahorro energético que calcula el informe sería de 2.400 millones de euros, dos décimas del PIB.

El combustible no es la única ventaja del coche eléctrico respecto al vehículo tradicional de combustión en materia de ahorros. Sebastián destaca que, en concepto de aparcamiento, se pueden llegar a ahorrar hasta 1.000 euros al año con un eléctrico, a los que habría que añadir los del impuesto de circulación o matriculación, y los costes asociados a la restricción al tráfico de vehículos contaminantes. En el informe, el que fuera ministro de Industria con José Luis Rodríguez Zapatero aboga por empujar la transición energética desde arriba. «Pretender que el mercado por sí solo va a realizar esa transición es ingenuo», explica. En los últimos años, señala, el crecimiento del mercado de vehículos eléctricos ha sido «ridículo» excepto en aquellos países en los que, como en el caso de Noruega, ha habido una «iniciativa pública decidida». En este país nórdico, la mitad de los nuevos vehículos matriculados son eléctricos.

Sebastián cree por ello que haber fijado un periodo de transición a 20 o 30 años vista no es sólo bueno, sino necesario, y considera que la alarma entre los fabricantes, concesionarios o talleres no está justificada. El Gobierno llegó a incluir en su borrador de ley de cambio climático la prohibición de matricular coches de combustión desde el año 2040, aunque luego dio marcha atrás. El estudio añade que es «ridículo» pensar que las medidas impuestas a la demanda en nuestro país van a ser determinantes para la producción automovilística española. España exporta el 85% de lo que produce y «son las medidas que se impongan en otros países las que afectarán a la demanda en nuestros vehículos».