“El Boeing 737 MAX está diseñado por payasos y supervisado por monos”

Empleados de la compañía criticaron el aparato en cientos de correos internos revelados ayer

El Boeing 737 MAX ha sido «diseñado por payasos y supervisado por monos». Este demoledor entrecomillado no proviene de un lego en la materia, sino de uno de los empleados de la propia compañía. Es uno de los cientos de mensajes que se intercambiaron decenas de trabajadores de Boeing en los que, en un tono tan sarcástico como duro, criticaban el diseño del avión antes de los dos accidentes mortales en los que fallecieron 346 personas a finales de 2018 y marzo de 2019 y que han desatado la peor crisis en la historia de la compañía. Los mensajes fueron divulgados ayer por Boeing y forman parte de la cuantiosa documentación interna que la compañía remitió en diciembre a los legisladores estadounidenses que investigan los pasos que se siguieron antes de poner en servicio el 737 MAX.

Los trabajadores ya eran muy críticos con el 737 MAX antes de los accidentes que han llevado a la inmovilización de estos aparatos en tierra y a la paralización de su producción. Sus mensajes sugieren que su puesta en servicio fue aprobada bajo falsos pretextos por la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés). «Aún no me ha perdonado Dios lo que cubrí el año pasado», decía uno de los mensajes, al parecer en referencia a interacciones entre el fabricante Boeing y la FAA con respecto a los problemas encontrados en los simuladores que se emplean para desarrollar los aviones y en los que luego entrenan los pilotos. En una conversación fechada el 8 de febrero de 2018, un empleado preguntaba: «¿Pondrías a tu familia en un avión entrenado en un simulador del Max?», a lo que otro respondía con un «no».

Simuladores

Algunos de los mensajes revelan también los esfuerzos de Boeing para evitar que el paso de los pilotos por el simulador fuese un requisito necesario para los pilotos del 737 MAX. Se trata de un proceso costoso y que lleva mucho tiempo. De hecho, tras los accidentes y las posteriores modificaciones introducidas en el avión, Boeing aseguró en un principio que no sería preciso que los pilotos volvieran a pasar por el simulador, paso que esta misma semana se ha resignado a asumir a pesar de su coste. Abundando en la cuestión el simulador, en otro de los mensajes conocidos, otro empleado de la compañía que supuestamente es un piloto de pruebas desveló que había estrellado varias veces el avión en los simuladores. El mail fue escrito en mayo de 2015, antes de que el 737 MAX fuese certificado por la FAA para volar. «Tienes un control decente después de tres o cuatro intentos, pero los primeros son feos», escribió el empleado. En otro mensaje, el jefe de los pilotos de pruebas, Mark Forkner, aseguraba en 2016 que el MCAS, el sistema de estabilización de vuelo implicado en los dos accidentes, funcionaba de forma «desenfrenada».

Los mensajes hechos públicos revelan no sólo críticas al avión, sino también una agresiva cultura de recorte de costes y una importante falta de respeto hacia la FAA. El regulador, no obstante, ha preferido ser contenido en sus reacciones y ha asegurado que aunque se trata de comentarios «desagradables», no desvelan, en ningún caso, más problemas de seguridad del aparato. Boeing, por su parte, ha asegurado estar muy decepcionado con lo revelado y ha asegurado que las conversaciones no muestran «la clase de compañía que somos». Boeing explicó que ha desvelado los mensajes en un ejercicio de transparencia con la FAA.