Economía

El ministro de Agricultura coloca a su jefe de gabinete en Roma, antes de salir la vacante, con un sueldo de 10.000 euros al mes

Luis Planas enchufa a su mano derecha como representante de España ante la FAO. Juan Prieto «tomó posesión» dos días antes de que se publicase la convocatoria en el BOE

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, no debía tenerlas todas consigo en lo que respecta a su continuidad al frente de este departamento y quiso dejar bien colocado a su anterior director de gabinete, el veterinario Juan Prieto, por lo que pudiese suceder en el futuro. El pasado 21 de diciembre se publicó en el BOE el cese de Prieto en ese puesto. Pocos días después, el 31 de diciembre, este último comunicó a amigos y conocidos, a través de un mensaje, que la jornada anterior, es decir, el 30 de diciembre, había «tomado posesión» en Roma como representante de España ante la FAO y como consejero de Agricultura ante la República italiana.

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Este cargo, uno de los más deseados en el exterior de la Administración agraria, está remunerado con más de 10.000 euros netos al mes y llevaba vacante cinco meses, desde finales de julio, sin que Planas hubiese manifestado prisa por asignarlo. En el Ministerio era un secreto a voces que no se había cubierto a la espera de que llegase el momento oportuno de adjudicárselo a Prieto, como así ha sucedido. Este no había ocultado nunca su interés en ser consejero agrícola en alguna de las representaciones españolas en el exterior.

Sin embargo, después de estar esperando esos cinco meses, las cosas se precipitaron a finales de año y se han registrado varios «hechos curiosos». El más importante de todos ellos es que el BOE no publicó hasta el 1 de enero de 2020, es decir, dos días después de la «toma de posesión» famosa, una resolución fechada el 27 de diciembre y firmada por la subsecretaria del Ministerio, la abogada del Estado María Dolores Ocaña, por la que se convocaba la provisión del puesto de trabajo por el sistema de libre designación denominado «consejero/consejera ante la república italiana» y también ante la FAO. Además, en el citado texto se abría un plazo para que los interesados en concurrir al mismo presentasen sus candidaturas a partir del día siguiente de su publicación en el BOE y durante 15 días hábiles. Es decir, que el citado plazo no acaba hasta el jueves de la próxima semana, día 23. Conclusión: Juan Prieto tomó posesión de este puesto en Roma dos días antes de que se publicase la convocatoria de la vacante en el BOE y 25 días antes de que acabe el plazo para presentar candidaturas.

Aunque el cargo es de libre designación y, por lo tanto Planas, y la subsecretaria, María Dolores Ocaña, disponen de un amplio margen para decidir, siempre y cuando el solicitante reúna los méritos correspondientes, también se han preocupado mucho de que la relación de estos últimos encajase perfectamente en el perfil de Juan Prieto: conocimiento profundo de la política agroalimentaria y pesquera tanto española como comunitaria; experiencia en relaciones internacionales; se valorará positivamente el conocimiento de la política agroalimentaria y pesquera en Italia; excelente dominio del idioma inglés; buen conocimiento del idioma italiano (se supone que Prieto lo tendrá al estar casado con una italiana) y conocimiento y experiencia en las relaciones con la FAO.

En medios del Ministerio de Agricultura ha causado sorpresa la actuación de Prieto dando a conocer que había tomado posesión de ese puesto en Roma, sin haber esperado, primero, a que se publicará la vacante y el concurso en el BOE y, después, sin haber esperado a que se resuelva formalmente el citado concurso. La única explicación que encuentran a esta actitud precipitada y atípica es el temor a que no continuase Luis Planas como ministro y que su sucesor no hubiese visto con buenos ojos este nombramiento. Expertos de la Administración en este complejo asunto de los puestos de los funcionarios en el exterior consideran que la única posibilidad para que Prieto haya toma posesión, según su forma de denominar esta operación, haya sido que cuente con lo que se denomina «una adscripción provisional al puesto» que le permita estar allí hasta que se produzca la adjudicación definitiva.

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En cualquier caso, estos mismos medios no acaban de entender muy bien la actitud, ni del ministro Luis Planas, ni de la subsecretaria María Dolores Ocaña, una abogada del Estado con fama de legalista, muy minuciosa y poco flexible, ni tampoco la precipitación de Juan Prieto. También califican estos hechos como un tanto extraños. Visto lo anterior, ahora falta saber si se presentan más candidatos a ese puesto que reúnan los requisitos exigidos y lo que harán tanto el ministro como la subsecretaria en ese caso. Por otro lado, Planas debe proceder en los próximos días al nombramiento de su nuevo director de Gabinete.