Fomento limita por primera vez la velocidad en una autopista para luchar contra la contaminación

Está previsto que la noche del próximo domingo comiencen las operaciones de sustitución de la señalización de limitación de velocidad

Los coches son uno de los principales causantes de emisiones contaminantes
Los coches son uno de los principales causantes de emisiones contaminantesFabrizio BenschREUTERS

La batalla contra el cambio climático no da tregua. Y menos en cuanto a movilidad se refiere. Mientras que algunas provincias como Madrid han dirigido su política del límite de velocidad por contaminación de forma intermitente, Granada lo hará de manera permanente. Así lo ha anunciado el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que ha concretado que “esta medida recortará de 100 a 90 kilómetros por hora la velocidad permitida en la Circunvalación de Granada (Autovía A-44)”.

Así, está previsto que la noche del próximo domingo comiencen las operaciones de sustitución de la señalización de límite de velocidad que afectarán a la Autovía de Sierra Nevada-Costa Tropical (A-44) entre los enlaces 123 (enlace de Macarena) y 132 (enlace de Ronda Sur) y se desarrollarán a lo largo de toda la semana. Asimismo, las zonas que cuentan, actualmente, con una limitación de velocidad inferior a 90 kilómetros por hora se mantendrán sin cambios.

Esta restricción, consensuada con el Ayuntamiento de Granada, tiene el objetivo de mejorar la seguridad vial, la sostenibilidad de la vía periurbana granadina y reducir la contaminación atmosférica y acústica de la zona. En este sentido, la administración encargada de esta nueva limitación de velocidad recuerda que esta medida se ha tomado porque la polución, entre otras cosas, genera unas 10.000 muertes prematuras en España, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

No obstante, Granada no es la provincia más afectada en esta materia. Los niveles más altos de contaminación se dan en Madrid y Barcelona, por eso la Comisión Europea ha amenazado a España con una multa millonaria si no pone en marcha una hoja de ruta sobre este asunto en las dos ciudades. Madrid lo hizo el 30 de noviembre de 2018, mientras que Barcelona comenzará a partir de abril con la aplicación de sanciones.