Las aerolíneas cierran rutas en España por la crisis de Boeing

Aena advierte de que impactará en el tráfico aéreo español. Airbus traslada a operarios de sus fábricas andaluzas por el 737 MAX

Sistémica para el sector aeronáutico a nivel mundial. Así se ha vuelto la crisis de Boeing, el gigante del sector junto al fabricante europeo Airbus. Y España no está saliendo indemne. Según advirtió ayer el presidente de Aena, Maurici Lucena, ya se están cancelando algunas rutas en España debido a la suspensión de la producción y las entregas del modelo 737 MAX de Boeing. El fabricante americano paralizó las entregas de estos aparatos en marzo del pasado año, después de que 346 personas perdieran la vida en dos accidentes en Etiopía e Indonesia en un lapso de apenas cinco meses. Tras varios meses sin lograr solucionar los problemas del avión, a finales de año decidió paralizar la producción, lo que ha agravado los problemas de las aerolíneas que tienen el modelo en sus flotas.

Lucena explicó que los moderados planes de crecimiento que ya tenían las aerolíneas para este ejercicio por la ralentización de la economía se han tenido que moderar aún más por el ajuste «sobrevenido» de sus flotas y de capacidad al no recibir los pedidos del 737 MAX que habían realizado. Este fenómeno está desembocando en que las aerolíneas están cerrando rutas menos rentables, una circunstancia que también va a impactar en la actividad del gestor. Según Lucena, el tráfico en España pasará de crecer un 4,4% el pasado ejercicio a un 1% en 2020.

Fábricas

La crisis del 737 MAX también está impactando en la industria aeronáutica española. Airbus ha acordado trasladar a su factoría sevillana de San Pablo a unos 70 empleados de sus plantas del Puerto de Santamaría (Cádiz) y de la sevillana de Tablada que trabajan en el proyecto del 737 MAX. Aunque ambas compañías son rivales, el consorcio europeo ganó en 2013 un contrato para fabricar componentes de este avión como las carcasas exteriores de los motores y los timones de cola. La planta de Santa María depende en gran medida de este contrato, pues el 60% de su carga de trabajo está vinculado al Boeing 737 MAX. Los trabajadores trasladados trabajarán en el montaje de dos de los aviones militares de Airbus, el A400 M y el C295. Otras compañías españolas, como la burgalesa Aciturri, también fabrican componentes del avión de Boeing.

La compañía americana, mientras tanto, sigue buscando soluciones a la profunda crisis en la que se encuentra sumida por el 737 MAX. Algunos analistas calculan que los problemas del modelo le han costado ya a las arcas del fabricante son sede en Chicago 9.000 millones de dólares. Para paliar estos problemas de liquidez, Boeing está hablando con varios bancos para pedir préstamos por valor de 10.000 millones de dólares, según ha informado la cadena de televisión estadounidense CNBC. La compañía habría conseguido ya asegurar 6.000 millones de dólares de los bancos hasta el momento, pero sigue hablando con otros prestamistas para obtener más contribuciones. La situación de Boeing es tan delicada en este momento que cerró el pasado ejercicio con la pérdida de 87 pedidos, su primer saldo negativo en 30 años.