La propuesta más radioactiva de los empresarios

Un informe del Círculo de Empresarios demanda una moratoria que prolongue la vida útil de las centrales nucleares hasta que haya alternativas “viables” que no encarezcan el precio de la electricidad

Central nuclear de Cofrentes CC BY-SA 3.0

Los siete reactores nucleares españoles fueron en 2019, por sexto año consecutivo, el motor de la generación eléctrica en España. Las nucleares produjeron una quinta parte de la electricidad que consumimos y, además, es la fuente que más emisiones evita a la atmósfera cada año. En concreto, los 55.843 gigavatios hora producidos el pasado año, un 5% más que en 2018, supusieron el 21,43% de la electricidad neta, según datos de Red Eléctrica. Con solo el 6,5% de la potencia neta instalada del total del sistema, la nuclear fue la tecnología que más horas operó (7.846 horas de media por las 5.201 horas de la cogeneración). Los reactores produjeron electricidad el 90% de las horas que tiene el año y el 36,2% de la electricidad limpia del país. A la nuclear le siguió muy de cerca el gas. Los ciclos combinados generaron el 21,22% de la luz, pero con el 24% de la potencia instalada, y la eólica, con el 20,72% de la producción con el 23% de la potencia instalada. En definitiva, la nuclear sigue siendo líder y la principal tecnología “comodín” del sistema eléctrico, la que siempre está disponible para suministrar electricidad cuando otras no tiran. Ante la perspectiva de su cierre, que arranca en cinco años, los empresarios han precisado que se debe prolongar la vida útil de las centrales para garantizar la previsibilidad de los precios. Y es que la sustitución de la energía nuclear por las que queman gas puede encarecer la luz. Primero, por que los precios del gas son más volátiles que los del uranio y proviene mayoritariamente de Argelia, lo que resta independencia energética. Y, segundo, porque las infraestructuras y los ciclos de producción de gas son hasta 40 veces más contaminantes que los de la nuclear y hay que levantar más plantas de cogeneración y ciclos combinados con el consiguiente coste.

Por eso, en el documento presentado esta semana por el Círculo de Empresarios sobre la “Transición energética para un futuro sostenible”, se sostiene que es necesaria una “correcta diversificación de fuentes energéticas que garantice la seguridad del suministro, la previsibilidad de los precios y su competitividad”. En este sentido, tras abrazar sustitución paulatina del carbón en la generación de energía eléctrica se señala que deben ser las tecnologías menos contaminantes las que cubran el hueco. Y, entre ellas, se cita explícitamente a la nuclear junto a las renovables y el gas. «Las tecnologías nuclear e hidráulica seguirán siendo importantes durante la transición para aportar estabilidad y firmeza al sistema eléctrico sin añadir emisiones. En el caso de la energía nuclear, es necesario prolongar la vida útil de las centrales existentes en caso de que no existan alternativas técnicamente viables, competitivas en coste y no emisoras que puedan sustituirlas», afirma el documento.