Los autonómos exigen que la cotización no suba por encima del IPC

Reconocen ante la ministra de Trabajo que el incremento de los costes laborales provocados por la subida del salario mínimo sería inasumible para el colectivo

Yolanda Díaz se reúne con representantes de ATA
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (segunda por la izq.), con los presidentes de ATA, Lorenzo Amor (derecha); UPTA, Eduardo Abad y la secretaria general de Uatae, María José LandaburuPaco CamposEFE

Congelación de las cotizaciones, aplicación real de la prestación por cese de actividad y la delimitación real de los conceptos de Trade y de falso autónomo, para luchar de verdad contra la precariedad. Estos son los tres ejes de actuación que las tres organizaciones de autónomos (ATA, UPTA y Uatae) presentaron ayer a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que ya sabe de primera mano cuáles son sus exigencias. Ayer, pudo escucharlo en persona, aunque a tenor por las limitaciones que reconoció a su Ministerio -muchas de las competencias que implican a este colectivo han pasado al nuevo departamento de Seguridad Social-, al menos mostró su predisposición a estudiarlas.

Pese a las evidentes discrepancias que tiene las tres organizaciones respecto a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), todos tienen claro que no sería una buena noticia elevar las bases mínimas de cotización por encima del IPC. En principio, el Gobierno aceptó que ésta se elevara un 1,25% el pasado año, pero con la nueva subida de 2020 los autónomos temen que la base se incremente de manera similar a la del Régimen General, situada en el 5,5%. “Nosotros nunca vamos a dar el visto bueno a una subida de la base mínima que supere lo que ha subido la inflación y las pensiones. Sería inasumible para muchos autónomos”, señaló el presidente de ATA, Lorenzo Amor, tras la reunión. Por tanto, el incremento máximo que esta organización aprobaría sería del 0,9%.

Menos subida estaría dispuesto a asumir el presidente de UPTA, Eduardo Abad, que reconoció que aunque la subida del SMI “impacta directamente sobre las bases de cotización de los autónomos, el sector firmó con el Ministerio hace un año que cualquier subida tendría que ser sostenida en el tiempo. Por eso, entendemos que en 2020 únicamente debe subir 2,80 euros (+0,1%) la base de cotización, pero solo si respetamos este acuerdo”, dijo.

Aunque la ministra reconoció que el establecimiento de las cotizaciones no corresponde a su Ministerio sino al de Seguridad Social de José Luis Escrivá, sí confirmó que el Gobierno trabaja ya en el sistema de cotizaciones por ingresos reales, que “es clave por la disparidad que tiene el trabajo autónomo”, algo sobre lo que ATA ya ha mostrado su oposición en diversas ocasiones por las dificultades para definir qué se consideran ingresos reales, “algo que debería decidir claramente el Gobierno, si los ingresos reales son por facturación o por rendimientos netos”. Más conciliadora se mostró María José Landaburu, secretaria general de Uatae, que pidió que la base mínima no suba por encima de lo que lo hizo en 2019 -si se aplica el 1,25% significaría un aumento de la cotización de los autónomos de 3,20 euros al mes-. “El incremento debe ser moderado porque cualquier subida superior perjudicaría a los más débiles”.

Las organizaciones también mostraron especial interés por el problema de los falsos autónomos, en el que todos coincidieron que es un problema hay que resolver, pero sin perjudicar a la figura de los Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes (Trades). Todos defienden que no se deben confundir uno y otro, guante que recogió la ministra tras declarar que “no va a quedar a la disposición final del Estatuto de Trabajadores Autónomos, sino que en esta cuestión vamos a legislarlo para quitar esas brumas que hay en el marco normativo actual. Lo haremos con cierta celeridad y será ajeno al otro debate del Estatuto de los Trabajadores”, sentenció.

Otro de los puntos importantes tratados fue el de la prestación por cese de actividad. Los autónomos reclaman que se debe dar cobertura a un colectivo muy sensible a la precariedad, “sobre todo entre los mayores de 52 años, que no pueden acceder a ningún tipo de prestación porque no tienen los seis años exigidos de coticiones en el Regimen General”, explicó Abad. En este sentido, Yolanda Díaz señaló que tienen constancia de la “odisea que es que un autónomo puede tramitar el cese de actividad y conseguirlo con éxito, y vamos a intentar solventar una situación injusta”.

Los autónomos también pidieron a la ministra la continuidad de la tarifa plana, mayor prevención de riesgos laborales, cursos de formación para adaptarse al nuevo mercado digital y el impulso a una mesa de diálogo social sectorial.