La crisis del 737 MAX provoca las primeras pérdidas de Boeing en 20 años

El fabricante americano pasa de ganar 10.460 millones de dólares en 2018 a perder 636 millones en 2019

Sumida en la peor crisis de su historia, Boeing cerró 2019 con unos resultados para olvidar. La compañía con sede en Chicago ha anunciado unas pérdidas de 636 millones de dólares, frente al beneficio de 10.460 millones que registró en 2018. El 737 MAX, como ha reconocido el propio fabricante americano, está detrás de este resultado negativo, el primero que registra en 20 años. Tras dos accidentes que le costaron la vida a 346 personas, los aviones de este modelo están en tierra desde el pasado mes de marzo por orden de las autoridades aéreas mundiales. Además, a finales del pasado ejercicio, Boeing decidió paralizar su producción hasta que no tenga completamente resueltos todos sus problemas.

Los ingresos del cuarto trimestre de la división comercial de Boeing ascendieron a 7.500 millones de dólares y el margen operativo en el mismo periodo bajó hasta el -38,1%, lo que refleja la disminución en las entregas del 737 y una dotación adicional de 2.600 millones de dólares antes de impuestos relativa a la estimación de las posibles concesiones y otras contraprestaciones a clientes relacionadas con la suspensión temporal del 737 MAX, según ha informado la compañía. Los costes contables estimados para fabricar los 737 aumentaron en 2.600 millones de dólares en el trimestre, principalmente para reflejar los cambios en la producción y los supuestos en cuanto a entregas. Además, la suspensión de la producción del 737 MAX y la reanudación gradual a ritmos de fabricación más bajos provocará unos costes de producción anormales de unos 4.000 millones de dólares, que se cargarán a gastos principalmente en 2020. Para afrontar la delicada situación económica en la que le ha sumido el 737 MAX, Boeing han cerrado varios préstamos con entidades bancarias por valor de 13.000 millones de euros.

Reanudar el ritmo de producción del 737 MAX le costará a Boeing 4.000 millones de dólares

“Nos queda mucho por hacer”, ha reconocido David Calhoun, presidente y consejero delegado de Boeing. “Seguimos centrados en la vuelta del 737 MAX al servicio de forma segura, y en recuperar la confianza de la que Boeing ha gozado durante años. Apostamos por la transparencia y la excelencia en todo lo que hacemos. En adelante, cada decisión, cada acción y cada paso que tomemos estarán respaldados por la seguridad. Afortunadamente, la fortaleza de nuestra cartera de negocios nos proporciona la liquidez necesaria para seguir un proceso de recuperación exhaustivo y disciplinado", ha detallado. La cartera total de pedidos de la compañía sumaba 463.000 millones de dólares al cierre del trimestre, e incluye 13.000 millones de dólares de contratación nueva en el trimestre.

En el último trimestre del año, Boeing entregó 79 aviones, incluidos 45 aviones 787, y registró 30 pedidos del 737 MAX en la Feria Aeronáutica de Dubái y de 2 cargueros 777 para Lufthansa. El programa 787 también registró 36 pedidos en el trimestre. Como ya se anunció anteriormente, Boeing reducirá la tasa de producción del 787 de los 14 aviones al mes actuales a 12 aviones al mes a finales de 2020. A la vista de la coyuntura actual y de las perspectivas del mercado a corto plazo, se prevé que la tasa de producción se ajustará aún más hasta 10 aviones al mes a principios de 2021, y volverá a los 12 aviones al mes en 2023. El primer vuelo del 777X se completó el 25 de enero, y la primera entrega está prevista para 2021. La cartera de pedidos de Commercial Airplanes incluye casi 5.400 aviones por un valor de 377.000 millones de dólares.