Cataluña, de locomotora económica española al vagón de cola

Será una de las regiones que menos crezcan este año, según BBVA Research

Cadena de montaje de la Factoría Seat en Martorell
Cadena de montaje de la Factoría Seat en Martorell

El 10 de octubre de 2017, el Parlamento catalán aprobó la declaración unilateral de independencia de Cataluña. Un gesto a todas luces de cara a la galería que no tuvo efecto legal alguno, pero sí económico. Desde aquel momento, como explica BBVA Research en su último análisis sobre las economías regionales, su economía ha experimentado «un cambio de tendencia» a peor. La inestabilidad se adueñó de una región que ya venía de unos años convulsos. De ello da muestra que el Ejecutivo de Quim Torra trabaja con las cuentas prorrogadas correspondientes a 2017.

El cambio de rumbo lo constató primero el INE, que en diciembre certificó el sorpaso económico de la Comunidad de Madrid a Cataluña como locomotora económica nacional. La autonomía gobernada por la popular Isabel Díaz Ayuso se convirtió en 2018 en la economía regional con mayor peso dentro el PIB nacional, con un 19,2% del total, una circunstancia que no ocurría desde 2013. Y ahora es el servicio de estudios del BBVA el que constata que la otrora locomotora económica española está atravesando horas muy bajas.

Crecimiento del PIB
Crecimiento del PIB FOTO: Antonio Cruz

Según sus previsiones, el año próximo el PIB español avanzará un 1,6%. Nueve comunidades autónomas experimentarán un avance igual o superior al nacional: Andalucía (1,6%), Aragón (1,8%), Cantabria (1,7%), Castilla-La Mancha (1,9%), Extremadura (1,9%), Madrid (2,3%), Murcia (1,7%), Navarra (1,9%) y La Rioja (1,6%). Cataluña no está entre ellas. BBVA estima que su riqueza avanzará un 1,5%, igual que la del País Vasco y la Comunidad Valenciana. Sólo cuatro regiones, Asturias (1,2%), Baleares (1,3%), Canarias (1,1%), Castilla y León (1,4%) y Galicia (1,4%).

Revisión a la baja

El servicio de estudios del BBVA ya tuvo que revisar a la baja sus estimaciones de crecimiento de Cataluña de 2019. Recortó su crecimiento final una décima, hasta el 1,7%, muy alejado del 2,4% que experimentó la Comunidad de Madrid. La entidad apunta que «la incertidumbre estaría afectando además el avance de la actividad de Cataluña». A ello, continúa, se añade la debilidad del sector industrial. Reducciones de plantilla en empresas como Nissan o Calsonic llevaron a que los trabajadores afectados en la región por expedientes de regulación de empleo (ERE) se disparasen hasta los 6.172, un 162% más que un año antes, según los datos publicados por el Departamento de Trabajo catalán. A la industria catalana se le acumularon el año pasado una serie de circunstancia adversas que han hecho mella en su marcha. A la incertidumbre generada por el procés se le sumaron la guerra comercial entre China y Estados Unidos, la mala marcha de la economía alemana y las dudas proyectadas por el Gobierno de Pedro Sánchez sobre la industria del automóvil.