Adif encuentra un filón “verde” para financiar el AVE

En dos años y medio, ha captado 2.400 millones a través de “bonos verdes” reduciendo cada vez más el interés ofrecido. Los inversores se han triplicado en el mismo periodo

Un tren laboratorio de Adif pasa sobre un puente
Un tren laboratorio de Adif pasa sobre un puente

Construir una red de alta velocidad ferroviaria es caro. España ha invertido alrededor de 50.000 millones de euros en los 3.402 kilómetros que tiene ya en servicio. Hasta 2014, la financiación de Adif, propietario de las infraestructuras ferroviarias, se sustentaba fundamentalmente en los Presupuestos Generales del Estado, en los fondos europeos y en los préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Pero ese año, la compañía realizó su primera emisión de deuda para diversificar las fuentes de financiación para seguir construyendo las líneas de AVE. En su primera emisión, la compañía captó 1.000 millones de euros a diez años a un interés del 3,5%, con un “spread” sobre los bonos del tesoro de 50 puntos y una sobre suscripción de 2,1.

Seis años más tarde, los bonos siguen siendo una importante fuente de financiación para Adif. Pero no cualquier bono. El administrador ha encontrado un filón en los “bonos verdes”. A través de estos instrumentos, cuyos fondos se destinan a financiar o refinanciar proyectos que generan beneficios ambientales o climáticos, ha logrado financiarse de una forma muy ventajosa. El miércoles, colocó 600 millones a diez años con un pago anual de cupón del 0,55%, muy alejado del 3,5% que tuvo que ofrecer en 2014. Además, el “spread” con el bono del Tesoro se situó en 23 puntos básicos. La emisión suscitó un elevado interés de los inversores, pues registró una sobre suscripción de 6,5 veces y se colocó entre 207 inversores, la mayoría de ellos -77%- extranjeros. Desde junio de 2007, Adif ha levantado 2.400 millones con emisiones de “bonos verdes".

Obras del AVE en la provincia de León
Obras del AVE en la provincia de León

Adif ha decidido apostar por los “bonos verdes” como alternativa de financiación sostenible. Recientemente, el analista externo y evaluador internacional Cícero le otorgó en octubre su máxima calificación (Dark Green), lo que ha contribuido a incrementar el interés de inversores extranjeros, según aseguran fuentes del mercado. En abril, logró el ESG Risk Rating de Sustainalytics, siendo uno de los diez emisores mejor valorados del mundo sobre un total de 10.026 empresas analizadas y líder en el sector de de Infraestructuras del Transporte y subsector de Carreteras y Ferrocarriles.

La entidad presentó en abril de 2019 su segundo informe anual sobre la aplicación de los fondos obtenidos, destinados a la financiación de Proyectos Verdes Elegibles (PVE) para la construcción de nuevas líneas de alta velocidad y la extensión de otras ya existentes, así como al mantenimiento y mejora de la eficiencia energética en estas líneas. Continuando con su compromiso de transparencia, en los próximos meses emitirá su tercer informe.

Proyectos

Estos PVE incluyen proyectos nuevos o en curso, con desembolsos desde dos años antes de la emisión de los bonos hasta dos años después de la misma, en seis líneas de AVE: Madrid-Levante, Antequera-Granada, Valladolid-Burgos-Vitoria, Madrid-Extremadura, Madrid-Galicia (tramo Olmedo-Lubián-Orense-Santiago de Compostela) y el Eje Atlántico (tramo Santiago de Compostela-Vigo). Además, se incluyen proyectos relacionados con las subestaciones eléctricas reversibles. Se trata de proyectos incluidos dentro de las inversiones en actuaciones para mejorar la eficiencia energética de las infraestructuras ferroviarias. Esta inversión consiste en la instalación en seis subestaciones de un sistema de recuperación de la energía que generan los trenes mediante el frenado regenerativo. Este sistema permite devolver a la red de distribución la energía recuperada, para su reutilización en las instalaciones ferroviarias. En concreto, el 99,78% de los fondos procedentes de la segunda emisión de “bonos verdes” se ha dedicado a la construcción de líneas de alta velocidad que ahorrarán 556.820 toneladas de CO2 anualmente, y 16.704.605 toneladas de CO2 a lo largo de 30 años. El 0,22% de los fondos se ha dedicado a proyectos relacionados con las subestaciones eléctricas reversibles, que eliminarán 2.417 toneladas de CO2 y ahorrarán 10.451 GWh