Las aerolíneas, en deuda con 750.000 viajeros

Más de 528.000 pasajeros sufrieron la cancelación de su vuelo en 2019

Cerrado el espacio aéreo del aeropuerto Madrid-Barajas por presencia drones
Los paneles de información del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas que muestran vuelos retrasados o desviados FOTO: Fernando Alvarado EFE

Coger un avión se ha convertido, para muchos, en el camino más rápido a la hora de viajar. Tanto, que hoy en día es un medio de transporte para cualquier bolsillo. El número de pasajeros se ha incrementado, con ello, las aerolíneas han abaratado los precios de sus rutas. Ante esta situación, en la que el flujo de los aeropuertos se ha elevado notablemente, las compañías se han visto en gran medida saturadas. Esto ha producido frecuentes cancelaciones de vuelo, pérdidas de equipaje, así como retrasos en la ruta o, incluso, cambios en el horario del billete. Y los más perjudicados por ello han sido los pasajeros. Concretamente, según el último informe de la organización que defiende los derechos de los viajeros AirHelp, cerca de 750.000 viajeros afectados son susceptibles de recibir una compensación por parte de las compañías de aviación debido a una de estas incidencias.

Por cancelaciones sufridas en 2019, el dato de afectados ascendió hasta los 528.000. Según el informe de la organización, “alrededor de 200.000 pasajeros se quedaron en tierra por culpa de las compañías Iberia y Vueling, las que más trayectos cancelaron durante el año pasado, seguidas de Canarias Airlines, Air Europa y Easyjet”. En cuanto a las rutas más desdichadas, Tenerife-Las Palmas, con más de 2.500 interrumpciones, es el trayecto que se lleva el premio gordo. Madrid-Lisboa y Barcelona-Londres también se incluyen en la clasificación de “las rutas más afectadas”, con algo más de 1.700 interrupciones.

Esta cartera de incidencias y la indemnización correspondiente a cada una son cuestiones por las que tanto viajeros, como asociaciones, han puesto en guardia y abogan por defender el marco legal que hace referencia a la ley EC 261. Para la firma AirHelp, “la revisión de este estatuto supondría una disminución de entre el 60% y el 75% de pasajeros que tendrían derecho a recibir una compensación”. Efectivamente, ante estas incidencias y la indefensión de los usuarios, el reglamento 261 indica que los afectados pueden solicitar entre 250 y 600 euros como indemnización, según la distancia del trayecto, más los gastos generados en el caso de los retrasos, las cancelaciones y las denegaciones de embarque. Sobre este mismo reglamento y su revisión se ha pronunciado la consultora Steer en nombre de la Comisión Europea. A través de un informe sobre “la protección de los derechos de los viajeros aéreos de la UE” que se plantean “más fuertes para los pasajeros”.

En respuesta a esta cuestión, la presidenta de la Asociación de Defensores de los Derechos de los Pasajeros (APRA), Adeline Nooderhaven, explica que “es extremadamente decepcionante ver que los pasajeros, que serían los más afectados por cualquier cambio realizado en la ley EC 261, son los menos representados en el informe de la Comisión”. El informe recoge algunas medidas como la posibilidad de aumentar el umbral de retraso del vuelo de tres a cinco horas antes de que se deba pagar cualquier compensación. En este sentido, al modificar el umbral de retraso a este cupo de horas, las compañías aéreas ya no se verían obligadas a pagar compensaciones en la mayoría de los casos, con lo que eliminarían así el incentivo de mejorar su rendimiento y puntualidad. El informe plantea también la opción de implementar una correlación entre el coste del precio del billete del pasajero y la cantidad de la compensación que se recibe. Una medida que “beneficia, sobre todo, a los usuarios con billete business”, apuntan desde AirHelp.