Otro jarro de agua fría para la industria catalana: Magneti Marelli anuncia un ERTE para 493 trabajadores

La compañía ha justificado la medida por el descenso de ventas del sector del automóvil

El fabricante de componentes Magneti Marelli ha formalizado el ERE temporal que anunció la semana pasada, que afectará finalmente a los 493 empleados de su planta de Barberà del Vallès (Barcelona), según han asegurado a Efe fuentes del Departamento de Trabajo de la Generalitat. El ERE temporal se registró este martes en el departamento de Trabajo de la Generalitat e incluye la suspensión de empleo durante 70 días entre el 1 de marzo y el 31 de diciembre, han añadido estas fuentes, que han precisado que la empresa justifica el ERTE por causas de producción. Aunque la semana pasada CC OO atribuyó este ERE temporal a la falta de suministro de piezas de China atribuible a la crisis del coronavirus, la empresa matizó que el ERTE se justificaba por el descenso de ventas generalizado que sufre el sector de la automoción. En un comunicado, la compañía precisó que solo treinta personas se habían visto afectadas en su trabajo por la falta de suministros como consecuencia del coronavirus.

La industria catalana está atravesando un momento especialmente delicado. El Departamento de Trabajo de la Generalitat computó un total de 6.179 personas despedidas a través de expedientes de regulación de empleo el pasado ejercicio, el 161,9% más que el año anterior. Prysmian (300 despidos), TE Connectivity (94), Luxiona (52), Amplifon-GAES, Bayer Hispania (75), el matadero SADA, Huayi Compressor (164), Amplifon-Gaes (82) y Calsonic Kansei (63) son algunos de estos casos. En la primera mitad del pasado ejercicio, destacó el ajuste de plantilla realizado por la compañía automovilística japonesa Nissan, que va a suponer la salida de 600 trabajadores de sus planas de la Zona Franca y Montcada i Reixac, en Barcelona, mediante prejubilaciones y bajas incentivadas. El fabricante de neumáticos alemán Continental también anunció a finales de enero su intención de cerrar su fábrica de Rubí (Cataluña), lo que dejaba en el aire otros 700 empleos. No obstante, la compañía decidió después cambiar sus planes y buscar un comprador que garantice la actividad y el empleo de la planta.