El Estado tendría superávit si subcontratara más

El IEE propone aumentar el control del gasto y de la productividad de los funcionarios, suprimir organismos públicos paralelos y apostar por la rendición de cuentas

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Entrada al Ministerio de Economía y Empresa y al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, en MadridEduardo Parra Europa Press

«España es uno de los países desarrollados menos eficientes en la gestión del gasto público». Esa es la contundente conclusión del último informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE), que refleja que la eficiencia del sector público español se sitúa un 4% por debajo de la media de la Unión Europea, un 14% por debajo de la OCDE y un 66% inferior a Suiza, el líder del ranking mundial. Para aumentar tanto la eficacia como la eficiencia, el IEE propone mejorar la asignación del gasto, llevando a cabo una «evaluación rigurosa y externa» de las políticas públicas, con la finalidad de detectar posibles ineficiencias y solapamientos entre ellas. También pide mejorar la digitalización de las administraciones; reducir los organismos públicos paralelos, que operan bajo un escaso control, y potenciar la colaboración público-privada como «catalizadora obligada» de eficiencia. Ahora que el Gobierno de coalición ha puesto en su punto de mira en la subcontratación, para el IEE, «es incuestionable que la externalización hacia el sector privado es una fuente de ahorro para los contribuyentes y de mejora de la eficiencia del gasto, bien a través de la prestación de los servicios directamente por el sector privado o de la subcontratación directa de algunas tareas». También defiende que la subcontratación público-privada dinamiza el empleo y permite ahorrar costes.

Según el estudio, España tiene un amplio margen de mejora en su gestión pública y que “si se mejorase la eficiencia del gasto al nivel de la OCDE sin aumentar impuestos y se mejoraran la externalización de servicios y las subcontratación público-privada, nuestro país podría estar en situación de superávit”, superior al 2% del PIB y sin subir los gravámenes. Para el director general del IEE, Gregorio Izquierdo, subir impuestos para mejorar el gasto público no es “el camino para mejorar la eficiencia y la gestión del gasto público”, puesto que se resiente el crecimiento económico. Entre sus recomendaciones para mejorar la eficiencia y la eficacia de las Administración pública, resalta que se deberían “evitar duplicidades entre las administraciones, establecer mancomunidades de servicios, reducir el número de organismos, agencias y empresas públicas, realizar una evaluación permanente del gasto público a través de la rendición de cuentas de resultados y potenciar la externalización de servicios”.

El informe indica que, en países como Suiza, Paises Bajos o Alemania, una mejor evaluación de los empleados del sector público y la implementación de la retribución por objetivos han permitido mejorar el rendimiento de los mismos. Sin embargo, España presenta unos ratios de control del gasto público por debajo de la media de la UE y de la OCDE. Por ello, el IEE pide una “reflexión profunda” sobre el modelo competencial entre administraciones públicas y la realización de un ejercicio de “benchmarking” dentro de las Administraciones Local y Autonómica. “Todos estos factores ayudarían a mejorar la productividad del sector público, y, por tanto, la competitividad de la economía española en general y del sector privado en particular”.