El crudo cae a mínimos de 2017 por la negativa de Rusia a otro recorte

El Brent se paga a 45 dólares el barril frente a los 69 de principios de hace dos meses

Trabajador en una planta petrolera
Trabajador en una planta petroleraNick OxfordREUTERS

Pésimas noticias para los países productores de petróleo. En especial para aquellos cuya dependencia es más que notable, como Venezuela o Arabia Saudí. La caída de la demanda como consecuencia del ralentí en el que han entrado las industrias y negocios de todo el mundo a causa del coronavirus ha llevado el precio del barril de Brent, de referencia en Europa, a los 46 dólares, mínimos de mediados de 2017. A esto se une la negativa de algunos grandes productores, como Rusia y Kazajistán a recortar de nuevo la producción.

Los países agrupados en el cártel petrolero de la OPEP no lograron convencer a Moscú para ampliar el recorte de producción en vigor y contrarrestar el previsible impacto negativo del coronavirus sobre el mercado y los precios del crudo, dijo ayer a los medios el ministro de Petróleo iraní, Bijan Namdar Zanganeh, en declaraciones recogidas por Efe. Los ministros de Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), encabezados por Arabia Saudí, habían propuesto reducir el bombeo de crudo en 1,5 millones de barriles diarios (mbd) hasta junio, pero Rusia y Kazajistán mantuvieron hasta el final su oposición al plan, con lo que a partir del 1 de abril no habrá más restricciones sobre la producción del bloque ampliado (OPEP+). El recorte apadrinado por Riad suponía el mayor retroceso en la producción desde la crisis financiera de 2008.

En la última semana, la cotización del crudo del Mar del Norte ha caído más de un 7,8%. Por su parte, el barril de Texas para entrega en abril bajaba un 7,6% hasta los 42,61 dólares, marcando mínimos desde enero de 2016. En lo que va de año el barril de crudo Brent se ha depreciado un 28%, mientras que la cotización del petróleo Texas ha caído un 29%. El cártel petrolero prevé que la demanda mundial de crudo crezca en 0,48 millones de barriles medios diarios, menos de la mitad del incremento de 1,1 millones de barriles diarios anticipado en diciembre de 2019, advirtiendo, además, de que «la situación sin precedentes y la dinámica del mercado en constante cambio supone que los riesgos están inclinados a la baja».

La demanda se resiente por el menor tirón de la industria, de los negocios y del transporte. En este sentido, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), ha estimado un recorte de los ingresos del sector de entre 56.405 y 101.196 millones de euros. En febrero, la IATA había calculado un impacto negativo de 25.963 millones de euros. Algunos expertos pronostican que las autoridades saudíes puedan adoptar medidas al margen de la posición de Moscú para atajar la caída de precios.