España pide ampliar el plazo para solicitar las ayudas de la PAC

Propone que se retrase hasta el 15 de junio por el coronavirus. La UE ya ha atendido otras veces a causas de fuerza mayor para hacer cambios en el sistema de pagos

Las autoridades españolas solicitaron ayer a la Comisión Europea una prórroga del plazo de solicitud de ayudas de la PAC hasta el 15 de junio debido a la crisis del coronavirus. Durante los últimos días se habían registrado peticiones en este sentido por parte de varias comunidades autónomas y también de la mayor parte de las organizaciones agrarias, que ahora se han trasladado a Bruselas. La justificación está en que la citada crisis afecta también a los trámites de los ciudadanos ante las diferentes Administraciones públicas. Aunque en nuestro país el final del plazo de solicitud es inicialmente del 30 de abril, la normativa comunitaria permite extenderlo hasta el 15 de mayo. Ayer, España, a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), pidió a la Comisión Europea una prórroga de otro mes, para llegar hasta el 15 de junio.

El citado organismo dependiente del Ministerio de Agricultura había informado a las comunidades autónomas a finales de la semana pasada de que ya estaba en contacto con las autoridades comunitarias para que, en función de cómo evolucionase la situación del coronavirus, tramitase el reglamento que permitiera esa ampliación. Después serán las propias comunidades, dependiendo de sus circunstancias, las que decidan si amplían el plazo actual del 30 de abril dentro del nuevo límite que establezca Bruselas. El objetivo de la medida es que se pueda programar una presentación de solicitudes escalonada y evitar la afluencia masiva de agricultores a las entidades colaboradoras y a las oficinas de la Administración en las que se realiza esta gestión.

Desde el FEGA han recordado que ya en otras ocasiones, por circunstancias excepcionales o de fuerza mayor, como la sequía, la Comisión Europea ha autorizado a los Estados miembros a ampliar el plazo de solicitud de las ayudas. Este organismo estudia también aplicar la definición de fuerza mayor a otras cuestiones relacionadas con la gestión y pago de las ayudas de la PAC en función de cómo evolucione la situación.

Mientras tanto, el conjunto de la cadena agroalimentaria, desde los agricultores y ganaderos hasta los encargados de las cajas en los lugares habituales de compra, ha hecho frente durante los últimos días a una situación de gran tensión como consecuencia de las compras compulsivas realizadas por los consumidores, alarmados por el coronavirus. Este importante incremento de productos de gran consumo, especialmente de alimentos y todo lo relacionado con la limpieza, incluido el papel higiénico, comenzó a manifestarse en los últimos días de la primera semana de marzo y «explotó» el lunes y martes de la pasada semana en Madrid. Con posterioridad se ha ido trasladando al resto de las autonomías, alcanzado sus últimos picos este fin de semana y ayer en el Levante y Cataluña.

Según han informado fuentes de la distribución a LA RAZON, ayer ya se detectó una «cierta normalidad» con carácter general y menos afluencia de público en las tiendas de todo tipo, debido a las compras masivas realizadas en días anteriores, a las medidas de confinamiento adoptadas por el Gobierno y a las actuaciones concretas de las diferentes cadenas para garantizar la salud de los clientes y de los propios empleados. Estas mismas fuentes han insistido en que, salvo momentos puntuales en los que se haya podido producir algún problema concreto, la cadena agroalimentaria ha soportado bien esta situación de acaparamiento de productos no perecederos, como el arroz, las legumbres, la leche de larga duración, todo tipo de conservas y las pastas, y otros que se podrían calificar de semi perecederos, entre los que destacan las patatas, los huevos y la leche de corta duración, así como todos los derivados lácteos, principalmente los yogures.