La burocracia deja a España sin 50.000 test de coronavirus

Las empresas importadoras denuncian el bloqueo del Gobierno: «Se ha perdido un tiempo precioso». Otros países como Finlandia aprovechan la lentitud española y hacen acopio de material sanitario

Hasta hace pocos días aún había "stock" fuera de España, pero los materiales están "volando"XU CONGJUNEFE

La empresas importadoras se quejan del bloqueo que han sufrido por parte del Gobierno a la hora de suministrar test de coronavirus, mascarillas, batas y todo tipo de materiales de protección individual, conocidos como EPI. Varias empresas del sector denuncian cómo en los últimos días su labor, ahora totalmente altruista, está viéndose ralentizada, incluso entorpecida, por los procedimientos impuestos por el propio Gobierno que, en su opinión, ha sido incapaz de gestionar las compras. Aunque el Ejecutivo ha autorizado la adquisición y uso de material sin el sello CE y se ha dado luz verde a las comunidades autónomas para que compren material por su cuenta, lo cierto es que estos agentes advierten de que se ha perdido un tiempo “precioso” a la hora de reunir los materiales de protección y equipos sanitarios, ya que varios países han comenzado a hacer acopio de los mismos, por lo que los fabricantes comprometen en pocos minutos tanto sus “stocks” actuales como sus producciones futuras con estados que sí concretan los pedidos, como Finlandia, que ya se prepara para recibir la pandemia.

“Ante la urgencia que vive el país, nosotros nos registramos como importadores a través de la sede electrónica del Ministerio de Sanidad, y le informamos que podríamos suministrarles dos millones de mascarillas y 50.000 kits para detectar el virus procedentes de un proveedor de Países Bajos, así como varios millones de unidades de estos y otros productos procedentes de China. Sin embargo, nadie se ha puesto en contacto con nosotros para concretar nada. Solo hemos recibido un correo electrónico de una persona del Ministerio de Sanidad instándonos a rellenar los formularios, cosa que ya hemos hecho. Hemos intentado hablar con ella personalmente, pero ha sido imposible. Hace dos días, recibimos una llamada de Industria para comunicarnos que se está haciendo un proceso de cribado y verificación de los proveedores y, tras esto, de nuevo el silencio como única respuesta. El problema de esta dilación es que los test de nuestro proveedor en Países Bajos ya han sido adquiridos por Finlandia y lo peor es que este fabricante ha comprometido toda su producción con ellos, por lo que España no podrá recibir ni un solo kit de este productor que, hasta hace tres días, tenía disponibilidad. Con la urgencia y la escasez que hay, no entendemos el porqué de este bloqueo. Nosotros no queremos obtener ningún beneficio económico con todo esto, sólo pretendemos aportar nuestro granito de arena y ayudar. Al final, prohibir la importación y libre circulación de EPI, produce desabastecimiento. No solo los hospitales, las farmacias deberían tener materiales, y no los tienen”, relata a LA RAZÓN el director general de una de estas empresas.

Y es que esta situación previsiblemente se va a agravar en los próximos días, a medida que el número de casos siga creciendo por todo el mundo, y explosione en Estados Unidos, un país con más de 327 millones de personas. “Los proveedores nos están urgiendo a que realicemos los pedidos cuanto antes porque se están quedando sin ‘’stock’’. Y es que, en pocos minutos, les quitan de las manos todo lo que tenga que ver con equipos de protección frente al coronavirus. En mi opinión, creo que lo más eficiente sería concretar los pedidos y, una vez en España, proceder a su certificación, porque nos vamos a quedar sin ellos. Otros corren y nosotros no”, alerta.

El Decreto Ley de Estado de Alarma recoge que, desde el pasado 12 de marzo, el Gobierno puede centralizar las compras de suministros sanitarios. Sin embargo, la gestión no parece estar siendo eficiente, ya que no sólo no se está distribuyendo el material ya disponible, como ya han denunciado algunas comunidades autónomas, sino que también han comprometido la entrada de futuros productos sanitarios y de protección, como avisan ahora los importadores.