Un desplome de mucha altura

Las grandes compañías aéreas europeas han dejado en tierra el 95 por ciento de sus 3.873 aviones, con una caída en las operaciones del 75 por ciento, con respecto a marzo del año anterior

problemas en la vivienda en america del sur
José Maluenda

Con mala suerte, podemos volver a las viejas compañías de bandera, aquellas que antes de la liberalización del transporte aéreo eran timbre de orgullo de cada país aunque perdieran dineros a chorro. Alitalia, por ejemplo, es un vestigio de aquella época, de aquellos tiempos de buenos sueldos, dietas generosas y hoteles de lujo. Nada que ver con la situación laboral de esta época de vuelos baratos, márgenes ajustados y en la que, tal y como iba la competencia, al pasajero, una vez cautivo, le acaban por cobrar hasta las vistas de nubes desde la ventanilla del avión. A Alitalia, que ya tenía la mitad de su flota en tierra y llevaba tres años en quiebra técnica, el coronavirus le ha dado un respiro temporal, porque podrá recibir nuevas inyecciones del Estado italiano que, en la práctica, la ha nacionalizado. Para Iberia, sin embargo, que desde su fusión con British se ha convertido en una de las compañías más sólidas, la epidemia es una catástrofe. Y con malas perspectivas, porque cuando el virus se atenúe en Europa, se encrespará en América del Sur, en pleno invierno austral, que es uno de los principales mercados de las empresas aeronáuticas españolas. Los datos de Eurocontrol que publicamos en el gráfico sobre estas líneas, muestran el desplome del transporte aéreo en Europa entre el 9 y 23 de marzo de 2020, fechas en las que la epidemia de coronavirus estalló, con epicentro en Italia y, luego, en España. La caída de las operaciones aéreas en nuestro país siguió una curva casi en picado. Si el 9 de marzo, un día después de las manifestaciones celebradas en Madrid y otras ciudades, sólo se habían reducido un 1 por ciento, el 16 caían al 25 por ciento y el 23, estaban por debajo del 88 por ciento. Lo poco que queda son los vuelos de servicios mínimos interinsulares y con la Península, los de rescate de turistas varados en el extranjero y los que transportan material sanitario. En el conjunto de Europa, sumados Marruecos e Israel, la caída es del 75 por ciento. Los países más afectados, con pérdidas de tráfico del 90 por ciento, son Marruecos, Macedonia, Moldavia, Austria y Albania.