Coronavirus

Cómo nos afecta el cambio de hora en estado de alarma

Los más perjudicados son los trabajadores que siguen teniendo que desplazarse hasta su puesto de trabajo

El Gobierno amplía el pedido inicial de mascarillas para transportistas
El estrés, la falta de sueño, el descanso inadecuado y el aumento de la ansiedad pueden verse aún más agravados FOTO: Eduardo Parra Europa Press

El cambio de hora en plena crisis sanitaria quedará en un segundo plano para algunos y pondrá más peso sobre los hombros de otros. Este cambio alterará el reloj biológico de millones de españoles un año más. No obstante, el de miles de ellos ya se ha visto perturbado por el confinamiento. El teletrabajo y el tele-estudio has desdibujado los límites que separan los tiempos de trabajo estricto y el resto de ámbitos de nuestra vida. Los días se solapan entre sí y las horas de sueño migran de la noche al día. Las dos de la tarde ha dejado de ser la hora por excelencia para comer y ahora el picoteo se apropia de nuestra rutina. En definitiva, la cuarentena le ha arrebatado al cambio horario el habitual descontrol que provoca en la salud de la población. Sin embargo, aún hay vida en el exterior. Para aquellos trabajadores que ofrecen servicios de primera necesidad, su ritmo de trabajo se ha vuelto mucho más exigente y agotador. Unos efectos que se verán agravados por el cambio de hora que tendrá lugar en la madrugada del sábado al domingo, cuando a las 2:00 horas serán las 3:00.

Accidentes laborales

Un estudio elaborado por el comparador de seguros acierto.com señala que las principales consecuencias de este cambio es un aumento del estrés, de la secreción de cortisol y también de la sensación de apetito. Por otra parte, adelantar el reloj incrementa los riesgos de sufrir hipertensión y migraña e incluso eleva las tasas de suicidio. Como consecuencia, la productividad cae en picado y se disparan los accidentes laborales. En concreto, en los puestos más exigentes físicamente las lesiones aumentan un 6%. Este factor podría afectar sobre todo a los trabajadores que siguen asistiendo presencialemente a su trabajo y que desempeñan labores vitales. Un ejemplo de ello son el personal de supermercados, empleados de fábricas, agricultores y ganaderos, transportistas y repartidores, entre otros. Algo parecido ocurre con los siniestros en carretera fruto de la falta de atención, que también aumentan con el cambio horario pues, entre otros, cambian las condiciones de luz en las que conducimos habitualmente. Además, esto resulta aún más preocupante en este momento en el que los hospitales se encuentran saturados y la economía del país empieza a resentirse por la crisis del coronavirus.

La parte positiva es que el confinamiento se reduce una hora y anochecerá más tarde. Una buena manera de evitar los efectos negativos del cambio horario es respetar las rutinas que cada uno tuviera previamente establecidas, comer bien y sin excesos, y mantener un estilo de vida saludable pese a la cuarentena. Para las personas a las que se la situación se les haga más cuesta arriba, el comparador recuerda que son muchas las compañías aseguradoras que ofrecen teleasistencia y ciberterapias a sus clientes. Las cifras apuntan que, en el caso de la depresión, la ciberterapia es eficaz en el 53% de los casos -frente al 50% de la terapia cara a cara-. Unos resultados que mejoran aún más en casos de suicidio o episodios de psicosis.

El turismo, el gran beneficiado si se elimina

Esta semana será la más complicada según los expertos. El estrés, la falta de sueño, el descanso inadecuado y el aumento de la ansiedad, pueden verse aún más agravados por la mezcla del cambio de hora y el estado de alarma. El fin principal de esta medida era ahorrar energía. Sin embargo, lo que dicen los últimos datos es que en nuestro país este ahorro se mueve entre el 0,1% y el 0,5%, según señala acierto.com. El cálculo que se estima para las familias es de seis euros anuales. No obstante, beneficia principalmente a la industria. Los contras ganan a los pros y 9 de cada 10 españoles están de acuerdo en eliminar el cambio horario. Un porcentaje por encima de la media europea, cuyo 85% está a favor de hacerlo. Adoptar el horario de verano -la opción más popular- beneficiaría especialmente al sector turístico, ya que tener más horas de luz por la tarde incrementa el consumo y la predisposición a salir a la calle. También se estima que al acabar con el cambio de hora se tenderá a las jornadas intensivas, algo que favorecerá la conciliación trabajo-familia.