A CAMBIO DE NADA

Las 300.000 mascarillas donadas por Inditex llegarán a España desde China en los próximos días
Paquete de Inditex en un carguero preparado para ser enviado en el que se lee 'Aunque los océanos nos separen, nos une la misma luna'. FOTO: Inditex Inditex

Pablo Iglesias se permitió arremeter contra Amancio Ortega por haber donado tecnología punta a la Sanidad pública española, bajo la argumentación de que los empresarios no tienen que dar «limosnas» al Estado, sino pagar impuestos. La realidad es que el propietario de Zara paga todos los impuestos, pero además compromete parte de sus beneficios con la Sanidad. ¿Hay algo de malo en ello? Parece que sí. A Iglesias lo que le molesta es que haya empresarios. No cree en la empresa privada, pues piensa que toda la actividad económica debería ser pública, como en Cuba, Venezuela, Corea del Norte y la extinta Unión Soviética.

Por fortuna, en España tenemos empresas multinacionales tan grandes como el Estado, a cuyos dirigentes les importa España y no reparan en banderas políticas o ideologías.

En estos días dramáticos del Covid-19 se está viendo la altura de nuestros emprendedores. El nivel de Amancio Ortega e Inditex, repatriando españoles y fabricando mascarillas a cambio de nada. El del Santander, que ha puesto cuatro millones de euros en el hospital de Ifema. El Corte Inglés, que ha llevado la ropa de cama a ese hospital. O Ikea, vistiendo las residencias de ancianos. O los edredones, almohadas, neceseres y batas de celulosa donadas por Iberia. O los guantes, mascarillas y trajes de Mayoral. O el montaje de hospitales móviles por Ferrovial.

Eso sin olvidar la lección dada por ingenieros, médicos e informáticos ayudando al montaje de respiradores a partir de la tecnología 3D. Todo a cambio de nada.