Coronavirus

El Gobierno “hiberna” los Presupuestos de reconstrucción

No ha dado orden de rehacer las cuentas que remitieron los departamentos a Hacienda para el anteproyecto, basado en un escenario irreal de crecimiento que ha saltado por los aires con el coronavirus

Reunión del comité de gestión técnico del coronavirus
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión, ayer, del comité de gestión técnico del coronavirus en el Palacio de la MoncloaBorja Puig de la BellacasaEFE

La pandemia global del coronavirus ha hecho volar por los aires las previsiones económicas de todas las instituciones públicas y privadas, incluidas las del Ejecutivo español. Se ha convertido en un auténtico tsunami, que amenaza con arrasar literalmente no sólo la economía española, sino también la mundial. En este escenario, el Gobierno de Sánchez ha decidido aparcar la tramitación en el Parlamento de sus primeros Presupuestos Generales del Estado, en principio, previstos para el ejercicio 2020.

El Ejecutivo ha optado por esperar a que concluya el estado de alarma, prorrogado hasta el 11 de abril y que se podría prolongar hasta final de mes. Una vez que finalice, evaluará la profundidad y la duración de la crisis económica. Será, entonces, cuando decida si rehace por completo el anteproyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2020, basado en un cuadro macroeconómico de crecimiento, o, por el contrario, elabora directamente las cuentas del Estado de 2021, que, legalmente, deberían entrar en la Cámara Baja para su tramitación antes del 31 de septiembre de este año, según confirman a LA RAZÓN fuentes gubernamentales.

De momento, ha decidido continuar con unas cuentas prorrogadas por segunda vez, las del ejercicio de 2018 elaboradas por el Gobierno de Rajoy, y gobernar con el Boletín Oficial del Estado en la mano, consciente de que la situación de emergencia en la que está inmerso el país necesita inmediatez a la hora de adoptar las medidas económicas necesarias. Gobernar a base de reales decretos leyes le da al jefe del Ejecutivo una rapidez en la respuesta que no tendría legalmente de otra manera en la coyuntura actual de crisis y con unos presupuestos prorrogados por segundo año. Además, por mucho que pretendiera acortar los plazos en una tramitación con carácter de urgencia en las Cortes de los Presupuestos de 2020, su aprobación se demoraría, al menos, un mes, si es que consiguiera el quorum suficiente para sacarlos adelante en el Parlamento, algo que, a día de hoy, está por ver.

En estos momentos, los nacionalistas vascos no ocultan su malestar con el Ejecutivo por cómo está gestionando la crisis del Covid-19. Pese a ello, en Sabin Etxea, cuartel general del PNV, de momento se opta por cerrar filas alrededor del Gobierno central, dado el delicado momento por el que atraviesa el país.

Datos desfasados

Ante este panorama nada halagüeño para sacar adelante sus primeros Presupuestos, el Gobierno ni siquiera ha dado la orden a los diferentes departamentos de modificar las cuentas que remitieron en su día a Hacienda para elaborar el anteproyecto de ley de las cuentas de 2020. Este anteproyecto de ley, metido ahora en un cajón, se basa en un irreal escenario de crecimiento económico, con un alza estimado del Producto Interior Bruto del 1,6% en 2020. A día de hoy, la instantánea fija de la economía española refleja, según las estimaciones gubernamentales, un decrecimiento del PIB mínimo de 125.000 millones de euros este año, como consecuencia de unas demandas interna y externa bruscamente frenadas y en claro retroceso.

Además, el anteproyecto de ley de 2020 se fundamenta en un crecimiento del empleo del 1,4% y una tasa de paro del 13,6%, medio punto menos que en 2019. Sin embargo, esta estimación, publicitada tan sólo hace mes y medio, se antoja ahora muy lejana, con una previsión actual de destrucción de empleo de un millón de puestos como consecuencia del cierre echado en todos los sectores, empezando por el turístico, para frenar el avance del Covid-19. A ese millón de empleos que se augura desaparezcan hay que sumar, al menos, otro millón de afectados por Ertes mientras se prolongue el estado de alarma.