El Gobierno prohíbe el uso de las zonas comunes de hoteles y alojamientos turísticos

Podrán reabrir pero sin uso de spas, piscinas o gimnasios. La patronal hotelera Cehat advierte de que no abrirá prácticamente ningún hotel en esta fase 1

El Gobierno se ha replanteado parte de las exigencias que había previsto para la reapertura de hoteles, hostales y alojamientos turísticos. Ya no exigirá que se abra solo al 30% de su capacidad, pero les impone unas fuertes restricciones que pueden complicar la reactivación de todo el sector turístico. Por ello, "muy pocos hoteles van a abrir, por no decir ninguno, ya que al no haber movilidad interprovincial ni aviones en marcha, no va a haber prácticamente nadie, ya que no hay posibilidad de tener ocupación mínima”. Esta es la advertencia que lanzan desde la patronal hotelera Cehat, que tiene muy claro que la rentabilidad de los establecimientos hoteleros será nula hasta la última fase de desescalada. “La mayoría no va a abrir hasta que lleguemos a la tercera fase, que es cuando la gente ya se podrá mover libremente”, afirmó el secretario general de Cehat, Ramón Estalella. El sector hotelero español depende en un 80% del turismo internacional, ya que de los 600 millones de pernoctaciones anuales 480 millones proceden del extranjero. “Es imposible alcanzar ese nivel de pernoctaciones con el turismo nacional. Uno no puede sustituir al otro como pretende el Gobierno”.

Según la orden ministerial publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) -en la que se detallan las condiciones para la reapertura de establecimientos correspondientes a la fase 1 de la desescalada-, estos establecimientos podrán reabrir pero “no estará permitido usar las piscinas, spas, gimnasios, zonas infantiles, salones de eventos, miniclubs ni discotecas”, es decir, permanecerán cerradas todas las zonas comunes, aunque se permitirá prestar “servicio de restauración y cafetería", y cualquier otro que resulte necesario "para la correcta prestación del servicio de alojamiento”, pero exclusivamente para los clientes hospedados y siempre al margen de las zonas comunes, que permanecerán clausuradas y deberán contar con una clara identificación de acceso restringido o prohibido.

En lo que se refiere las actividades turísticas al aire libre, de naturaleza o de turismo activo, el BOE dispone que se deberá realizar en grupos máximos de diez personas y concertar con antelación y cita previa. Los profesionales que las realicen deberán garantizar las medidas preceptivas de higiene y tendrán que mantener la distancia de seguridad interpersonal de dos metros. Si no se pudiera, se utilizarán los equipos de protección adecuados al nivel de riesgo. Quedan prohibidas estas actividades en establecimientos o locales cerrados, cuyas zonas comunes deberán permanecer cerradas al público, salvo las correspondientes a la zona de recepción y, en su caso, aseos y vestuarios, que deberán disponer de jabón desinfectante para el lavado de manos y/o geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad.

En cuanto a las actividades comerciales, los establecimientos no podrán llevar a cabo acciones comerciales ni campañas publicitarias que puedan provocar aglomeraciones de público, tanto dentro del establecimiento comercial como en sus inmediaciones. Al menos sí se permitirá realizar campañas de promoción y ofertas a través de las redes sociales y la página web de cada establecimiento.

Respecto a las medidas laborales e higiénicas, la norma establece para esta fase 1 que en las zonas de recepción y conserjería deberá garantizarse “la debida separación de dos metros entre trabajadores y clientes” o utilizar los equipos de protección adecuados al nivel de riesgo. En aquellos puntos de atención al cliente donde se prevean aglomeraciones o colas puntuales se marcarán en el suelo los espacios de manera que se respeten la distancia mínima de dos metros entre personas. Se realizará la desinfección de objetos tras su manipulación por el cliente o entre trabajadores y se dispondrán geles hidroalcohólicos o desinfectantes. Será necesario realizar una limpieza y desinfección de las instalaciones, incluyendo zonas de paso, zonas de servicio, habitaciones, parcelas y viviendas. También se limpiarán y desinfectarán al menos cada dos horas durante todos los objetos y superficies de las zonas de paso susceptibles de ser manipuladas o contaminadas por diferentes personas, tales como botoneras de ascensores o máquinas, pasamanos de escaleras, tiradores de puertas, timbres, grifos de lavabos compartidos.

El BOE también detalla cómo debe procederse con la limpieza de las habitaciones utilizadas por los clientes. La dirección del establecimiento debe establecer un “procedimiento documentado de limpieza” de acuerdo con las medidas generales de prevención impuestas por las autoridades sanitarias. Entre las exigencias, se incluye la reposición y retirada de residuos de los alojamientos de forma “controlada”, y el acondicionamiento de habitaciones o viviendas tras la salida del cliente con medidas de desinfección y unos protocolos estrictos sobre el orden en el que se deberá hacer, el material y el producto químico a utilizar, el equipo de protección adecuado al nivel de riesgo a emplear en cada tarea, y procesado del material y producto de limpieza tras su uso. El cliente deberá ser informado de las condiciones de su estancia previamente a la reserva y durante su estancia, a través de carteles informativos en los idiomas más habituales exponiendo las condiciones restrictivas de uso de las instalaciones y las normas de higiene a observar en relación con la prevención de contagios.

Serán los servicios de inspección municipales, autonómicos o de policía especial los encargados de vigilar el cumplimiento de las medidas recogidas en esta orden, y también podrán imponer sanciones ante su incumplimiento. Desde Cehat reclaman que en vez de limitarse a exigir medidas restrictivas y a amenazar con sanciones por los incumplimientos de la normativa se deberían "estar tomando medidas como en otros países. Por ejemplo, en Alemania han bajado el IVA del 19% al 7% en el sector de la hostelería y el turismo; en Italia se ha implantado un bono para que el gasto en reservas se pueda deducir en el IRPF”,y lamentó que en España “solo nos hemos limitado a aplicar los ERTE y hay que ir más allá”. concluyeron desde la patronal.