Bruselas estudia rescatar a las aerolíneas con la condonación de costes de navegación aérea

La medida tendría un fuerte impacto en Enaire, que podría perder hasta 800 millones en 2020 y 2021, según sus cálculos. La compañía prepara ajustes y avisa de que el tráfico aéreo en España no se recuperará hasta 2025

Si nada se tuerce, junio parece que será el mes en el que las aerolíneas puedan retomar su actividad sin restricciones. Será, sin embargo, una vuelta dura, llena de controles higiénico-sanitarios, falta de confianza de los viajeros y una gran incertidumbre económica, factores todos ellos que llevarán a una muy lenta recuperación de un sector que vive al límite. Las aerolíneas tienen graves problemas de tesorería y han tenido que recurrir a rescates estatales -KLM-Air Frances, Lufthansa o Alitalia- o a préstamos avalados por el Estado -Iberia y Vueling-. En Bruselas también se buscan soluciones para apoyar al sector y una podría pasar por condonar las tasas de navegación aérea que pagan las compañías.

Según el gestor de navegación aérea español, Enaire, la Comisión Europea se está planteando, entre otras, medidas que supondrían la no recuperación de los costes del servicio de los proveedores de navegación aérea, quienes soportarían la totalidad o una parte significativa de la caída de ingresos durante la crisis. Así lo asegura la compañía en una comunicación enviada por Dirección General a sus empleados titulada “Los retos de Enaire ante al crisis del COVID19”, fechada el pasado día 22 de mayo, difundida por el Sindicato ASAE. Aunque en en un pasaje del informe se asegura que esta opción está aún “en periodo de análisis”, en otro posterior advierte de que se trata de “un riesgo muy probable” para sus intereses. Hasta el momento, asegura la empresa, las medidas de apoyo han pasado por el aplazamiento del pago de las tasas de navegación aérea, apoyo concedido por los estados miembros de Eurocontrol, entre los que se encuentra España; y reducción de los costes de los servicios de navegación aérea. Pero, de concretarse la medida que estudia la Comisión, se provocaría “un grave perjuicio para los intereses económicos de los proveedores de servicio, que dejaríamos de percibir un importantísimo volumen de ingresos para hacer frente a nuestros costes, con las consiguientes pérdidas económicas”, explica Enaire.

Enaire, propietaria del 51% de Aena, teme, además, que con quita o sin ella, algunas aerolíneas no le paguen. La compañía asegura en el documento que las aerolíneas se enfrentan a graves problemas de liquidez, “encontrándose, en muchos casos, en grave riesgo de quiebra”. Según su diagnóstico, “a pesar del aplazamiento de pagos acordado, existe un riesgo importante de impagos por parte de algunas compañías y, en especial, de aquellas que no sobrevivan a la crisis”.

Impacto en sus cuentas

La pérdida de estos ingresos tendría un importante impacto en las cuentas de Enaire, que prevé cerrar el año con cuantiosas pérdidas. El proveedor estima que el tráfico aéreo en España se desplomará este año un 73% respecto a 2019. De confirmarse, este derrumbe ocasionaría que sus ingresos se redujeran más de un 64%, lo que implicaría que Enaire tendría que hacer frente a unas pérdidas superiores a los 500 millones de euros. Si bien la compañía pública asegura que se enfrenta a esta crisis con una “sólida posición financiera" para superar el año 2020, “las expectativas de evolución del sector no permiten ser optimistas respecto a una rápida recuperación”. Sus cálculos vaticinan que el tráfico aéreo en España no recuperará los niveles de 2019 hasta 2025. Con estas previsiones, para 2021, dependiendo también de la decisión que adopte Bruselas, sus pérdidas podrían alcanzar los 300 millones de euros. Esta situación, advierte la compañía, “podría suponer la necesidad de acudir a financiación externa por agotamiento de las reservas de liquidez que la organización ha venido generando durante los últimos años".

Ante el panorama que se avecina, Enaire se prepara para apretarse el cinturón. La compañía prepara un Plan de Medidas de Reducción de Gastos e Inversiones para reducir sus pérdidas y asegurar su viabilidad y el mantenimiento del empleo. El plan, explica, permitiría reducir su presupuesto de gasto para 2020 en todas las partidas, incluidos gastos de personal, en 127,7 millones. Sus inversiones caerían un 29,7%, 32,2 millones. En total, la reducción sería de 159,8 millones de euros.