Coronavirus

Plan de seguridad para evitar «disturbios» en las oficinas de la Seguridad Social por el ingreso mínimo

El Ministerio trabaja ya con las autonomías para un modelo simplificado de cogestión del IMV y aliviar la presión sobre los funcionarios cuando se produzca la reapertura presencial

Economía.- Escrivá celebra haber recuperado ya más de un 20% del empleo perdido en la crisis del coronavirus
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá CONGRESO

La Seguridad Social ha tomado nota de lo ocurrido en el Servicio de Empleo Estatal (SEPE) y pretende adelantarse a los posibles problemas que puedan surgir durante la reapertura de su atención presencial, al menos en lo que se refiere a la tramitación de ingreso mínimo vital. Quiere evitar un nuevo colapso como el ocurrido con los ERTE y, además, sortear los posibles contratiempos sanitarios y de seguridad que puedan surgir.

Por ello, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) reforzará la seguridad en sus oficinas con un plan de apoyo con policías locales para que «no se produzcan disturbios» –palabras textuales del mensaje enviado– con los solicitantes que, por ejemplo, quieran ser atendidos sin cita previa o no cumplan los requisitos para poder acceder a esta prestación, y reaccionen de manera violenta.

Aunque los centros de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) todavía permanecerán cerrados esta semana, con la llegada de la «nueva normalidad» deberán recuperar la atención presencial para tramitar las solicitudes del IMV. Fuentes ministeriales explicaron a LA RAZÓN que «dada la situación sanitaria en la que nos encontramos, se ha considerado conveniente informar a las subdelegaciones de Gobierno de que podrían producirse aglomeraciones y situaciones no deseables, por lo que se ha solicitado su colaboración si fuera necesaria».

Seguridad Social ya trabaja con las comunidades autónomas para ir a un modelo simplificado de ventanilla única y gestionar el ingreso mínimo de forma conjunta, con lo que se aliviaría mucho la presión sobre el Ministerio, que ya ha reconocido de oficio esta prestación a 76.000 hogares, a los que han enviado un SMS para avisarles de que ya son perceptores de esta ayuda.