S&P rebaja a Codere por debajo del bono basura por el elevado riesgo de impago

Coloca el rating en CCC- con perspectiva negativa. La compañía de juego continúa sin poder financiarse y la CNMC mantiene una investigación por especulación bursátil

A Codere se le acaba el tiempo y se le acumulan las malas noticias. S&P Global ha vuelto a rebajar la calificación de la compañía de juego, y la ha colocado por debajo del bono basura, en CCC-, por el elevado riesgo de impago, y además la ha colocado con “perspectiva negativa”. Para la agencia de calificación existe un “riesgo creciente” de que Codere desencadene “una situación específica de impagos durante los próximos seis meses”, lo que provocará mayor presión sobre la liquidez y los covenants -las cláusulas que garantizan al prestamista el retorno de su crédito- al negociar sus bonos “muy por debajo del par” y ampliarse las dudas sobre las posibilidades de refinanciación a medio plazo, en relación a los vencimientos pendientes en 2021. Esto podría derivar en “la falta de pago de intereses” o en una “crisis de liquidez”, aunque el grupo pagó su último cupón de mayo de 2020 dentro del período de gracia, pero con sus reservas de caja, lo que ha provocado una mayor debilidad y haber acortado su capacidad financiera a dos meses.

Esta nueva rebaja de su rating pueden acabar definitivamente con sus opciones de encontrar financiación. Sus intentos en el mercado convencional han fracasado y la opción de los fondos de deuda puede tener un altísimo coste en intereses, que podría retrasar varios años su recuperación, siempre y cuando la situación se normalice. Su situación en bolsa tampoco ayuda. Ha perdido 80% de su valor desde su debut bursátil, pese al espectacular despegue de las últimas dos semanas que, sin embargo, han desatado las sospechas y provocado una investigación de la CNMC. El supervisor bancario sospecha que se han producido operaciones especulativas y prohibidas.

S&P también advierte de que, si la compañía de juego viviera una “situación de impago”, se podrían poner en marcha medidas de reestructuración de deuda o refinanciación, por lo que Codere incumpliría su “pacto de apalancamiento neto de 4,1 veces, firmado para septiembre de 2020, a menos que sus prestamistas otorguen una exención. En su informe, la agencia advierte de que, durante los próximos seis meses, la compañía puede sufrir un default -situación de insolvencia o suspensión de pagos-, ya sea “convencional o a través de un intercambio o reestructuración en dificultades”, y enfrentarse a un posible “déficit de liquidez o incumplimiento del pacto si no toma las decisiones adecuadas”, que S&P estima pueden ser “una amplia reestructuración de la deuda, la compra o el intercambio de ésta por debajo de la par o la ampliación de los plazos de vencimiento”, pero mantiene sus malas perspectivas porque “no tenemos conocimiento de ningún plan específico”.