Minsait ofrece medidas para estabilizar las cadenas de suministro en solo dos semanas

Insta a implementar soluciones que optimicen la provisión de la demanda y permitan maximizar el valor aportado al cliente

La crisis de la COVID-19 ha puesto en evidencia la necesidad de contar con cadenas estables que garanticen el abastecimiento
La crisis de la COVID-19 ha puesto en evidencia la necesidad de contar con cadenas estables que garanticen el abastecimientoMint ImagesGetty Images/Mint Images RF

Minsait, una compañía de Indra, ha puesto su tecnología al servicio de la industria con soluciones que permiten estabilizar las cadenas de suministro en apenas dos semanas en un entorno de crisis, una necesidad que la pandemia de la COVID-19 ha revelado como primordial para asegurar los abastecimientos y la llegada de recursos aun en las condiciones más adversas.

Para la compañía es obvio que la estabilización de las cadenas de suministro se ha convertido en un factor clave para garantizar la viabilidad de los negocios algo que, subraya, es más viable con tecnologías que equilibren las cadenas, soluciones digitales disruptivas y una apuesta decidida por medidas de comunicación/información; control de emergencias y seguridad sanitaria. Propuestas de la compañía que, aseguran, mejoran en el corto plazo la predicción de la demanda en tiempo de crisis; permiten adaptar la gestión de la cadena de suministro a estas nuevas demandas y limitan los impactos económicos foco en productos prioritarios.

Minsait aboga para ello por tecnologías que mejoran la previsión de la demanda con modelos predictivos; evolucionan la visibilidad global de la cadena mediante una optimización sinigual en la gestión de inventarios; definen nuevas estrategias de distribución y fabricación con mayor trazabilidad de los productos y soluciones inteligentes que rediseñan las estrategias de distribución; así como dispone de tecnologías disruptivas que permiten generar y simular escenarios de distribución y entrega, donde lo ocurrido con la COVID-19 sea un supuesto más a abordar dentro de un escenario en el comercio global que contemple horizontes inciertos y cambiantes.

«La crisis generada por la COVID-19 ha puesto en evidencia la importancia de contar con cadenas de suministro estables que aseguren los abastecimientos, tanto en el ámbito local como, dentro de un mundo globalizado, en el escenario mundial, con una producción segura y adaptable a las circunstancias que puedan darse en cada momento», reflexiona Sergi Almar, responsable de Supply Chain en Minsait. Según el experto, es evidente que ante las necesidades suscitadas por los países y los primeros problemas de desabastecimiento creados por la emergencia global, las cadenas de suministro se sobrepusieron a un escenario en contra garantizando las entregas y provisiones en condiciones extremas e identificando puntos de mejora para evolucionar sus procesos y mejorar sus capacidades. «En los peores momentos de la pandemia, cuando los suministros se convirtieron en algo básico para poder garantizar los abastos y la llegada de medicamentos, el sector logró cumplir con las mismas condiciones de fiabilidad y eficacia que cuando la actividad era menor», estima Sergi Almar quien, no obstante, señala que pese a los buenos servicios «la situación de emergencia global generó unos desafíos que las cadenas de suministros tuvieron que afrontar y que pueden ser cubiertos con la tecnología que hoy en día tenemos disponible».

En efecto, la disrupción causada por la evolución de la COVID-19 en este ámbito ha generado nuevos retos globales que deben ser asumidos, como la necesidad de mantener la continuidad de los negocios durante la crisis; optimizar los recursos operativos (tales como personal, activos fijos…); limitar los propios impactos económicos y minimizarlos en el nivel de servicio, así como garantizar la disponibilidad de productos y, si es necesario, aumentar los suministros de proveedores cercanos en detrimento de otros modelos de suministro globales que pueden verse más comprometidos en este tipo de crisis.

Orientados a la demanda

En este sentido, Minsait mantiene que las respuestas no solo dependerán del estado del negocio sino también del momento que, dentro de la pandemia, enfrente cada país. En un momento como el actual, más tendente a la desescalada, se impone una reflexión sobre los modelos seguidos y aprovechar el momento de disrupción para tomar otras medidas que, a medio plazo, ayuden a la viabilidad de los negocios. «El mercado ha funcionado. Pero puede hacerlo mucho mejor si esta situación se prolonga o nos vemos enfrentados a nuevas crisis», augura Sergi Almar.

El experto de Minsait considera que «tras el momento de incertidumbre vivido, las empresas han comprendido la necesidad de implementar a medio plazo la filosofía Demand Driven Supply Chain (DDSC), que se da en aquellas cadenas de suministro que son gestionadas en base a la demanda del cliente, en comparación con la cadena de suministro tradicional, donde inventarios y provisiones marcan la disponibilidad de los productos». La afectación del virus a nivel mundial ha revelado cómo la determinación por adquirir determinados productos puede variar radicalmente en cuestión de muy poco tiempo.

Para alinear a la empresa hacia esa demanda disruptiva, la metodología DDSC permite a las organizaciones monitorizar la evolución de la demanda real, planificar su producción para anticiparse a la evolución de esta demanda con herramientas, mantiene Minsait, que permiten adecuarse a las necesidades de cada segmento de clientes, a través de una infraestructura ágil que integra la empresa extendida (integración con proveedores estratégicos y clientes clave) y permite así tomas de decisiones más rápidas, tanto en la planificación, que es 360º, como en la ejecución. De esta forma«se reacciona a las demandas de forma más coordinada, más rápida, porque al final, en este tipo de escenarios, es la cadena de suministro la que, en última instancia, debe reaccionar al unísono frente a las demandas planteadas, con el objetivo de maximizar el valor aportado al cliente y, por ende, los resultados globales de las compañías», concluye el responsable de Minsait.