Montero confirma que todos los trabajadores en ERTE deben declarar a Hacienda aunque no lleguen al mínimo

Al tener dos pagadores la legislación les obliga. La ministra de Hacienda descarta un cambio normativo para exonerar a los que ingresen menos de 22.000 euros. Deberán ingresar de media al Fisco 1.000 euros

Más de cuatro millones de trabajadores a los que se les ha aplicado un expediente de regulación de empleo temporal (ERTE) tendrán que presentar la declaración de la renta de 2020, a pesar de que sus ingresos se hayan visto reducidos. La razón es que la legislación tributaria obliga a declarar a todos los trabajadores que hayan tenido dos pagadores durante el año fiscal, aunque no tengan obligación de hacerla e independientemente de si uno de los pagadores es el Estado y lo cobrado son prestaciones sociales. Y además, la cantidad que tendrá que abonar a la Agencia Tributaria será mayor precisamente por esa causa.

Esto es así porque la empresa habrá aplicado una retención a cuenta del IRPF en las nóminas pagadas hasta la ejecución del ERTE en relación a los ingresos brutos previstos del empleado para el año completo y según su estructura familiar. Y el segundo pagador, en este caso el Servicio Público de Empleo (SEPE), en la mayoría de los casos no hará ninguna retención sobre la prestación -que equivale al 70% de la base de cotización-. A esto hay que sumar que cuando el empleado se reincorpore a sus funciones en la empresa, la nueva retención a cuenta que se aplique será menor, como consecuencia del menor número de nóminas del cómputo anual, al haber estado una temporada cobrando el desempleo. La conclusión es que el trabajador obtendrá menos ingresos este año, deberá computar lo cobrado en situación de ERTE y tributará en menor porcentaje en el IRPF, pero como las retenciones también han sido menores el resultado final será que tendrá que pagar más al Fisco.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, subrayó en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros extraordinario que las prestaciones de desempleo que cobren los afectados por un ERTE también son ingresos y, por tanto, “deben declararse”. También ha descartado una reforma fiscal para cambiar eso. “Aquellos que los tengan tendrán que contribuir en su IRPF (...) hay que declararlo, es una contribución justa”, ha afirmado. Desde algunos sectores, como el sindicato CSIF, han pedido a Hacienda que excluya de la obligación de declarar a las personas en ERTE que cobren menos de 22.000 euros para que no se vean perjudicados al tener dos pagadores , y que podrían tener que abonar unos 1.000 euros de medias por contribuyente.

En una nota de prensa, CSIF explicó que “uno de los efectos perniciosos que puede tener la crisis del Covid-19 es que miles de trabajadores que habitualmente no tienen obligación de realizar la declaración de la renta, en el año 2021 para los ingresos de 2020 sí la tengan que realizar al tener dos pagadores”. Es por ello que, “para evitar un castigo innecesario sobrevenido”, CSIF ha reclamado a Montero “que se considere renta exenta de tributación a las prestaciones de desempleo percibidas por los trabajadores por causa del Covid-19”, algo a lo que la ministra se negó en rotundo.