El euribor se relaja pero vuelve a encarecer las hipotecas un mes más

El índice baja en tasa mensual pero sube en la interanual, incrementando en 36 anuales el coste de los préstamos variables que se revisen en junio

El euribor afloja pero, de momento, no lo suficiente como para abaratar las hipotecas a los que tengan que revisarla con el diferencia de junio. A falta de dos jornadas hábiles de cotización, el indicador al que están referenciados la mayoría de los préstamos hipotecarios en España cerró ayer en el -0,138%, lo que supone una subida de 0,052 puntos respecto al euribor de junio del año pasado. No obstante, el valor supone una rebaja notable con respecto al mes pasado, cuando cerró en -0,081%.

A pesar de enfilar un camino descendente, los que tengan un préstamo a interés variable que se vaya a revisar con arreglo al euribor de junio tendrán que pagar más. Poco, pero más. Para una hipoteca de 125.000 euros a 25 años con un tipo de interés anual de euribor más 0,5%, las cuotas mensuales subirán 3 euros. Es decir, 36 euros al año. En el caso de un préstamo semestral, sin embargo, la cuota se reduciría en casi 9 euros, con un ahorro superior en el periodo de algo más de 53 euros.

Planes del BCE

El cambio de rumbo que ha empezado a tomar el euribor tiene mucho que ver con el movimiento que ejecutó el Banco Central Europeo (BCE) a principios de mes. Entonces, la institución que preside la francesa Christine Lagarde anunció que ampliaba su programa especial contra la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés). La institución incrementó en 600.000 millones de euros, hasta los 1,35 billones de euros, la capacidad de compra de deuda de la herramienta que ha creado para inundar el mercado de liquidez y evitar un encarecimiento de la financiación de gobiernos y empresas. Precisamente, el hecho de disponer de más liquidez habría limitado las reticencias de los bancos a prestarse dinero entre sí y relajado el euribor, que no es más que el tipo de interés al que se prestan el dinero las entidades financieras.

En cualquier caso, el efecto positivo que tuvo el anuncio de Lagarde podría verse un tanto diluido una vez conocidas las actas de la última reunión del BCE, celebrada el pasado 4 de junio. En los documentos, la institución asegura que los 1,35 billones con los que está dotado el PEPP no son un compromiso de gasto, sino el límite máximo al que la institución puede llegar con sus operaciones.