El banco en un bolsillo

Son varias las entidades bancarias españolas que han ampliado sus servicios digitales durante el confinamiento. La app de ABANCA permite firmar contratos directamente desde el móvil y es una de las mejor valoradas por sus usuarios en las «app stores»

Los españoles usamos más los canales digitales de los bancos ahora que antes de la crisis de la COVID-19. Muchas oficinas permanecieron abiertas, pero el confinamiento y las restricciones de movilidad favorecieron, de forma inevitable, el uso de la banca móvil. Se estima que un 61% de los clientes usará aplicaciones móviles en los próximos 6 o 9 meses, frente al 55% que lo hacía antes de la pandemia, según un estudio elaborado por Capgemini, una de las consultoras tecnológicas más valoradas de Europa.

El sector de la banca, consciente de este fenómeno, impulsó la multicanalidad de sus servicios. Ya no es necesario pasar por la oficina para firmar el contrato de, por ejemplo, una cuenta corriente, un préstamo personal, un seguro de vida o de muchos otros productos financieros de ABANCA. Los clientes de este banco disponen de una operativa de contratación a distancia completa. Muchos dejarán de pisar las oficinas con tanta asiduidad, pues llevan una en el bolsillo; dentro de sus teléfonos móviles.

Esta entidad financiera supo advertir una necesidad en sus clientes y amplió, por ello, las funcionalidades de su app de banca móvil. En tiempo récord, el banco lanzó en los primeros días del estado de alarma Firma ABANCA, que permite firmar los contratos de algunos de sus productos más habituales sin tener que acudir a una sucursal. Hoy por hoy, la de ABANCA es una de las aplicaciones mejor valoradas por sus usuarios en las «app stores».

Productos para todo tipo de clientes

El catálogo de productos que se pueden formalizar de manera remota comenzó incluyendo las alternativas de financiación más demandadas, pero sucesivas actualizaciones en las últimas semanas han expandido las opciones.

Los clientes, tanto particulares como autónomos y empresas, pueden solicitar, aportar documentación, recibir una respuesta y finalmente formalizar tarjetas de crédito (tanto alta como ampliación de límite), préstamos personales y préstamos hipotecarios (con novaciones, subrogaciones y ampliaciones). Entre las modalidades disponibles se encuentra la línea COVID-19, activada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Además, se puede solicitar también la moratoria financiera.

Pero también tienen acceso a otros productos muy demandados como líneas de crédito (con renovaciones, ampliaciones y reconducciones), líneas de descuento (con renovaciones), líneas de avales (líneas, renovaciones y avales únicos), leasing (con novaciones), cedentes y los seguros de responsabilidad civil o comercios. De manera adicional, acceden a otros productos o servicios como los seguros de vida, hogar, automóvil, salud y accidentes, las tarjetas de débito, la Tarifa Plana de ABANCA Seguros, la apertura de una cuenta y también la contratación conjunta de cuenta, tarjetas y banca electrónica.

Un proceso sencillo y rápido

La firma de la contratación o renovación de productos a través de esta nueva vía replica la manera en que se haría presencialmente. Esta modalidad de firma no presencial permite que el trato y las gestiones se realicen con la oficina de referencia de cada cliente y así asegurar que cuenta con la solución adecuada a sus necesidades.

El proceso no reviste complejidad. El cliente recibe un mensaje en su teléfono móvil, accede a la aplicación de ABANCA donde se puede descargar la documentación contractual y leerla y, cuando quiera, firmar con un clic. Por supuesto, el contrato tendrá la misma validez jurídica que si lo hubiera firmado en la oficina, y tendrá siempre una copia en su buzón de e-correspondencia.

Comprometidos con la seguridad

Este desarrollo ahonda en la línea de trabajo que la entidad puso en marcha en el inicio de esta crisis para paliar los efectos de la pandemia y de la aplicación de las restricciones del estado de alarma. Este canal fue rápidamente asumido como la línea de contratación de referencia para proteger a empleados y clientes, mantener una operativa habitual y evitar desplazamientos y contactos.

Además de todo esto, es una solución totalmente segura en términos tecnológicos, ya que hace servir la banca móvil del cliente para completar cada paso. Para ello, debe identificarse a través de su PIN o refuerzo biométrico como la huella o el rostro.

La realidad es que, hoy en día, la banca online o móvil permite hacer un sinfín de operaciones sin salir de casa y sin necesidad de pisar una sucursal, algo que resultó muy útil durante los días de confinamiento y que evitará, asimismo, desplazamientos innecesarios de cara a la nueva normalidad.