España, a la cola de Europa en conservación de carreteras

Invierte 22.489 euros por kilómetro, la mitad que otros grandes países como Italia, Francia o Alemania, y una quinta parte que Reino Unido

España invierte poco para tener en buen estado sus carreteras. De hecho, apenas la mitad de lo que destinan otros grandes países europeos para que su red se encuentre en buen estado. Según el estudio comparativo realizado por la patronal de las empresas de conservación (Acex) “Conservación de carreteras en España. Comparativa con Alemania, Francia, Italia y Reino Unido”, mientras que España destina 22.489 euros por kilómetro a la conservación de sus vías de gran capacidad y carreteras de titularidad estatal, Italia, el siguiente país de los grandes del continente con menor inversión, destina casi el doble, 41.537 euros por kilómetro equivalentes.

Alemania es, para ACEX, el modelo a seguir. Con casi 50.000 euros por kilómetro invertidos en conservación, ha pasado de destinar al mantenimiento el 46% de la inversión total en carreteras en 1992, al 56% en 2003, para saltar hasta alcanzar el 70% en 2016. Este incremento de recursos no le ha servido, no obstante, para evitar el deterioro de su red dada su antigüedad y al incremento del tráfico. Unas carencias que son comunes en todos los países analizados, incluyendo España. Según la asociación, “en España se observa una enorme carencia en cuanto a conservación. Además, la importante inversión realizada en las líneas de Alta Velocidad Española (AVE) ha minimizado los recursos destinados a las carreteras, pasando de los 1.300 millones de euros de inversión en 2009 a los 760 millones de euros en 2017″. Esta situación, añaden, es todavía peor en el caso de las carreteras autonómicas, dado que sus instituciones tienen todavía menos recursos disponibles.

Conservar para ahorrar

En la presentación del informe, el presidente de ACEX, Jorge Enrique Lucas Herranz, destacó que “atender regularmente los pequeños deterioros resulta tres veces más barato que realizar reparaciones mayores”. Los datos de España indican que los recursos destinados a la conservación de las autovías deberían situarse en unos 80.000 euros por kilómetro y para las carreteras convencionales la inversión debería alcanzar los 38.000 euros por kilómetro, mientras que en redes autonómicas y locales la inversión ideal se situaría en los 21.000 euros por kilómetro, dada la menor intensidad de circulación. En su conjunto, debería dedicarse 1.300 millones de euros al año a la conservación de carreteras. Con estas inversiones, España estaría en el orden de magnitud de los países del entorno. “Actualmente, en nuestro país estos datos se sitúan en torno a los 22.489 euros por kilómetro, un 50% muy por debajo de lo recomendable”, afirmó Lucas Herranz.

A pesar de este déficit inversor, desde Acex aseguran que España está logrando capear el temporal gracias a que la conservación cuenta con una excelente normativa en cuanto al trazado, diseño, refuerzos, especificaciones técnicas, espesores,… así como ser un sector muy específico y profesionalizado, único en los países analizados en el estudio. No obstante, como advirtió el director general de Acex, Pablo Sáez, el “milagro de la conservación con pocos recursos " implica que se está “jugando con fuego” dado que la red está soportando un gran tráfico con el consiguiente riesgo de empeoramiento, lo que restaría competitividad a la economía e hipotecaría su futuro.