Los cítricos españoles, sitiados por las plagas importadas

Las pérdidas alcanzan los 120 millones solo en la Comunidad Valenciana Bruselas prohíbe los productos para tratar las enfermedades vegetales

La prohibición del uso del metil clorpirifos pone en riesgo la producción de cítricos por el avance de las plagas importadas
La prohibición del uso del metil clorpirifos pone en riesgo la producción de cítricos por el avance de las plagas importadas

Las plagas procedentes del exterior se están cebando con el sector español de los cítricos. El pasado viernes tuvo lugar en Valencia una concentración-manifestación convocada por AVA-ASAJA y por la Unió de Llauradors para reclamar a las tres administraciones –la autonómica, la central y la de Bruselas– herramientas de lucha eficaces y el pago de compensaciones por los daños ocasionados por la plaga del Cotonet, que llegó de África del Sur. Según los datos de las organizaciones, las pérdidas durante la campaña citrícola superarán los 120 millones de euros solo en esta comunidad.

Durante la concentración, se hizo hincapié en la descoordinación y el enfrentamiento entre las distintas administraciones a la hora de aportar soluciones. Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA, calificó de «partido de tenis» lo que están haciendo la Consejería de Agricultura y el Gobierno central, cuando todos tienen la culpa en el problema de las plagas y las enfermedades de los vegetales. A su juicio, desde Madrid no se evitó la entrada del Cotonet por el Puerto de Sagunto y el Gobierno regional tampoco ha hecho los deberes para erradicar la enfermedad.

Estas mismas organizaciones han denunciado que otra plaga, el Trips de la Orquídea, se expande descontrolada por la citricultura valenciana. Dada su capacidad de crecimiento y adaptación ha saltado también al cultivo del aguacate. Se detectó por primera vez en 2017. Sin embargo, será durante la presente campaña 2020-21 cuando se produzca un gran repunte debido a la prohibición por Bruselas del uso del metil clorpirifos, la materia activa que ha demostrado una mayor efectividad contra esta y otras plagas. También se ha detectado otra enfermedad denominada pulvinaria poligonata, que afecta a los cítricos, especialmente al limonero, que ha causado daños en la comarca alicantina de la Vega Baja.