‘Un país de imparables’, el documental que resume la gestión del Santander frente a la crisis sanitaria

La entidad bancaria ha desarrollado planes de contingencia en todos los países en los que opera para contribuir al bienestar de todos. Uno de los mayores retos ha sido dar respuesta a cada situación de manera ágil, evitando que ningún colectivo se quedara atrás

Facilitar la transición hacia la nueva normalidad ha sido uno de los objetivos principales de Banco Santander desde que comenzara la crisis sanitariaLa RazónLa Razón

La pandemia de la COVID-19 no solamente ha modificado nuestros hábitos de vida más esenciales, sino que además ha puesto en una situación muy difícil a determinados sectores productivos. En el lado opuesto, esta crisis sanitaria ha sacado el lado más solidario de empresas, organizaciones, asociaciones y administraciones públicas, que han aportado su granito de arena para revertir los efectos negativos del confinamiento y el parón de la economía en nuestro país.

Cuatro meses después de que se decretara el primer estado de alarma, vemos cómo la nueva normalidad ha evidenciado la importancia del trabajo en remoto, la digitalización, la cooperación entre empresas y ciudadanos o el apoyo a los sectores más perjudicados, tanto públicos como privados.

En este sentido, Banco Santander ha demostrado una vez más su compromiso con las personas, las empresas y la sociedad en general. Desde el primer momento, la entidad financiera ha liderado multitud de iniciativas enfocadas a paliar las consecuencias negativas derivadas del coronavirus, a través de las cuales, ha permitido hacer esta transición más fácil.

Ahora, un documental producido por Movistar +, ‘Un país de imparables. La Remontada’, resume en minutos algunas de las iniciativas y experiencias vividas en una de las empresas referentes a nivel internacional, que acaba de recibir el premio “Excellence in Leadership” en Europa por su gestión de la crisis de la COVID-19, otorgado por la revista Euromoney.

Alianza entre tecnología y transformación digital

La compañía presidida por Ana Botín reforzó considerablemente su estrategia de digitalización a principios del año 2019, consciente de que el futuro de la sociedad pasaba por potenciar y explotar los beneficios de los canales y los recursos digitales. Aunque la crisis de la COVID-19 era imposible de prever, esa ‘digilosofía’ ha permitido que Banco Santander haya podido hacer frente a las problemáticas surgidas a partir de la crisis con mayores garantías.

Su propio proceso de transformación digital le ha situado en una posición ventajosa y las capacidades de tecnología y comunicación del Grupo han permitido, desde el primer momento, que más de 120.000 empleados en todo el mundo hayan podido trabajar en remoto sin ningún problema ni merma en la prestación de servicios. Ante la necesidad de permanecer confinados indefinidamente, esta fue la primera medida que se tomó a mediados del mes de marzo.

Con respecto a la atención del banco con sus clientes, la digitalización también ha permitido mantener la actividad. El servicio ofrecido se ha sustentado principalmente en los canales digitales, potenciando las transacciones y el uso de la app, la web y los call center, medios imprescindibles durante la pandemia.

La incertidumbre de no saber cuándo se mitigarían los efectos de la COVID-19, y, en consecuencia, cuándo se produciría la reactivación de la economía, hizo que Banco Santander fuera la primera entidad en lanzar líneas ICO a finales de marzo, con 45.000 millones concedidos a día de hoy, además de la flexibilización y adaptación de las condiciones de financiación para personas y empresas afectadas por la pandemia, ofreciendo entre otras medidas, moratorias en el pago de préstamos en la mayoría de países donde opera.

Sin solidaridad no hay remontada

Llegado el mes de abril, una de las principales preocupaciones de todo el país era el abastecimiento de material sanitario de protección y ayuda, un factor de vital importancia para mejorar la respuesta del sector médico, dado el alto volumen de personas contagiadas por el virus.

En este contexto, y bajo el lema “Santander All. Together. Now”, nació el Fondo Solidario JUNTOS , una inyección económica que fue destinada, en un primer momento, a la compra del material sanitario más urgente, como respiradores, mascarillas y otros equipos médicos. Aunque el objetivo inicial era recaudar 25 millones de euros, el resultado final ascendió hasta los 54 millones, gracias a las aportaciones de directivos del banco, empleados y todo aquel que quisiera colaborar, más del doble de lo previsto.

El Fondo contó con la aportación del 50% de la retribución de la presidenta de Banco Santander, Ana Botín y del consejero delegado, José Antonio Álvarez, además del 20% de la retribución de los consejeros no ejecutivos.

Por otro lado, el Fondo Solidario JUNTOS también abarcó desde su nacimiento un extenso apoyo a la investigación en colaboración con universidades y otros organismos en todo el mundo. En este sentido, como parte de su mecenazgo en Educación a través de Santander Universidades, Banco Santander ha querido contribuir a la remontada del ámbito educativo y de investigación destinando alrededor de 20 millones de euros para promover proyectos de colaboración entre diferentes instituciones que pudieran hacer frente a los desafíos sanitarios y educativos surgidos por la crisis de la COVID-19, liderados por las universidades y el CSIC.

En paralelo, decenas de jóvenes emprendedores de diferentes áreas y sectores, que tienen en común haber participado en el programa Explorer de Banco Santander, se unieron para buscar soluciones urgentes que ayudasen a hacer frente a las nuevas necesidades que iban surgiendo como consecuencia de la crisis sanitaria.

A principio del mes de mayo, la entidad destinó diferentes partidas presupuestarias de este fondo a diferentes investigaciones enfocadas a la lucha contra la pandemia, como Kids Corona, del hospital infantil Sant Joan de Déu; una investigación de la Fundación Galega de Medicina Xenomica; o un proyecto de investigación puesto en marcha por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).

Reactivar la economía para volver a la normalidad

A finales del mes de mayo, las previsiones de cierre de establecimientos y pérdidas por inactividad se confirmaron. Después de casi tres meses de confinamiento, la reapertura de estos negocios está exigiendo mucho sacrificio y valentía por parte de los propietarios, dadas las limitaciones de aforo y nuevas medidas de seguridad.

Entre los sectores más afectados por la crisis de la COVID-19 se encuentra el HORECA (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías). La hostelería ha vivido en primera persona la imposibilidad de continuar con su actividad por la naturaleza de la nueva normalidad: un aforo más reducido, unas medidas de seguridad mucho más estrictas, un espacio mayor en donde ubicar mesas y sillas o la necesidad de reducir el personal para así reducir también algunos de los costes asociados a la reapertura.

En esta línea, Banco Santander se ha comprometido con la remontada de la economía de este sector a partir de una serie de iniciativas que les permiten hacer frente a problemas como la falta de caja, las pérdidas tras varios meses sin facturar o la toma de decisiones sobre cuándo y cómo abrir sus locales. La oferta de productos y servicios acotados a este ámbito han sido especialmente diseñadas para ellos, incluyendo un equipo específico de gestores especialistas en este segmento del mercado.

Gran parte de la ayuda de Banco Santander pasa por la digitalización de estos negocios, gracias a las cuales se están pudiendo beneficiar de soluciones como PayGold, que permite cobrar al cliente por teléfono sin necesidad de los datos de su tarjeta, o el TPV, con funcionalidades específicas, para el servicio de barra, en mesa o con el software de gestión incluido.

Para mejorar la rentabilidad de las empresas HORECA, la entidad también ha puesto a disposición de los clientes del sector de la restauración todo tipo de soluciones de financiación, tanto a corto como a largo plazo, para adquirir el aprovisionamiento que han necesitado para consolidar su reapertura, y herramientas como Pago Ágil, que permite gestionar el pago a los proveedores de forma fácil y adaptada a cada negocio.

‘Un país de imparables’ es un documental de Movistar+ que muestra las historias de superación y empeño que han tenido el apoyo de Banco Santander durante la crisis. Ver vídeo completo.